Todos tenemos altas y bajas, gustos y disgustos, amores y desamores, a mí, las piernas me han dado de todo, son como un libro de cocina mexicana. No importa la página en que lo abras, te gustará el banquete.
A los 16 empecé a correr tras mis intentos frustrados de jugar el deporte que decía a mí me gustaba, el volibol, apenas si jugué unos 10 partidos en la secundaria, todos perdidos, nuestro equipo probablemente era el peor de la categoría. Intenté con el futbol de banderas, para variar no se pudo, no por falta de voluntad, sino de la existencia de una liga y equipos contra quienes jugar... al menos eso me dijeron, creo que en ese punto mis papás ya estaban un poco hartos de invertir en equipo deportivo. Luego un día, realmente no recuerdo como, conocí a la entrenadora Carola, por alguna razón estaban haciendo equipo de Atletismo en el CETYS y yo quise intentarlo, ya corría 10 vueltas diarias en la pista de tierra de la escuela, a veces sola y otra acompañada por Pamela y Alma Rosy.
Así inicié mi travesía a la Unidad Deportiva de la Vía Rápida, a partir de esos días, quedé prendada de la pista, del verbo correr. Tuve mis momentos de gloria, lo más que logré fue llegar al Regional en Hermosillo, donde para variar me ganó la mente y dejé que me robaran el pase al Nacional, mi marca clasificatoria para arrancarles el primer puesto era superior a la de esas 2 que se fueron, las dejé, idiotamente, pero de todo se aprende.
Dejé de correr porque dejé de ganar medallas, lo atribuí a mi lesión del tobillo derecho, fui de picada, cada derrota era un golpe duro, me encontré mil pretextos para huir. Así lo hice, partí y no volví sino hasta el 2010.
Menciono el 2010 porque realmente fue cuando me discipliné, pero ¿por qué decidí volver? la respuesta es simple, estaba en un trabajo absorbente, demandante, con sobrepeso, la salud y cara deterioradas, ya no me gustaba... en junio tuve una epifanía... vi llegar a dos amigas a la meta del Rock 'n' Roll Marathon de San Diego y yo sólo pensaba, cómo diablos estoy aquí y no ahí. El lunes ya estaba corriendo.
Obtuve la disciplina necesaria para levantarme a las 5, 6 o 7 am de acuerdo a la agenda del día, correr 10k diarios por un mes, irme a Zacatecas a hacer altura durante 10 días y correr el 11 de julio mi prueba más larga hasta entonces, el Medio Maratón Bicentenario de Tijuana, creí haría 2 horas 30 minutos, el resultado fue distinto, 2 hrs. 1 minuto. El corazón se me salía del gusto, las piernas se sentían espléndidas, la mirada en el horizonte, mi alma simplemente feliz.
A la semana ya estaba pensando en mi próxima prueba, así que decidí correr otro medio maratón, contra todas las recomendaciones de mis amigos corredores, lo hice, crucé la meta del Medio Maratón de L.A., también de la serie Rock 'n' Roll, bajé mi tiempo, pero no estuve contenta, descansé un tiempo, volví a caer en un hoyo, dejándome llevar por la depresión de la vida real, de mi realidad, del desempleo, de la traición, no sabía qué hacer, sólo quería dormir, ya la dieta que tantos resultados me había dado, ni la quería seguir, simplemente el apetito, mis músculos y mi determinación se esfumaron.
Nuevamente las piernas me rescataron, reclamaron la pésima forma en la que las tenía, comencé a nadar, había corrido un poco, sólo un poquitico, el 20 de marzo ya estaba corriendo, otra vez en serio, el 21 me sentí llena de júbilo, había encontrado entrenador, compañero de atletismo y lo mejor, tenía la sensación de haberle encontrado sentido a mi vida... a partir de ahí, las cosas fueron... sí.... corriendo hacia mí.
¿Por qué corro? Porque me hace feliz.
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lunes, 11 de abril de 2011
jueves, 4 de noviembre de 2010
Me cayó el 20
Uno va por la vida respirando de manera mecánica, apagando el despertador todas las mañanas, picando "snooze" de vez en cuando para deleitarnos con 9 o 10 minutos más de sueño, aún cuando otros como yo seguimos cual sonámbulos sonriendo al estilo Mickey Mouse. Dejamos la cama con una urgencia de aliviar necesidades fisiológicas cuanto antes, algunos deciden saltar a la regadera, otros sólo lavarse la cara, o comer algo antes de sentir agua sobre el cuerpo. Un lavado de dientes es obligatorio si hemos decidido sonreír mostrando los dientes de manera decente. De la ropa no quiero hablar, pues me gusta mas no le pongo un énfasis en concreto, hay fechas del calendario en las cuales me las arreglé con jeans, kicks y t-shirt de lo más simple. Todo ello hecho maquinalmente.
Vamos adelantando un pie tras otro como las manecillas del reloj siguen su rumbo, cruzando miradas con extraños al esperar la luz verde, diciendo no por igual al franelero, limpia-vidrios, chiclero y al voceador, cambiándole al ipod, o saltando de estación a estación. Estacionamos el auto, rutinariamente... prendemos nuestra computadora (los que trabajamos en oficina), revisamos el e-mail, contestamos llamadas, "texteamos", "feisbukeamos", amamos metódicamente.
Conquistamos espacios, corazones... nos hacemos de amigos, jefes, enemigos, y amantes, estos últimos nos emocionan, nos arrancan suspiros, provocan estremecimientos del cuerpo tan comparables al rompimiento de las olas en una noche de luna llena, y así como olas se van, desaparecen, se mezclan con la inmensidad para evaporarse en un mediodía de verano. Así es la vida, gaseosa, hermosa, etérea, divina, fugaz, un sueño de 8 horas.
Una tarde nada especial a eso de las 13:30 horas le hablan a uno, lo invitan a ponerse los guantes, uno dice: por qué no... y ahí estamos con guantes puestos y cara tipo Rocky con "eye of the tiger" sonando a todo volúmen en nuestra cabeza, esperando a que suene la campana y darle con todo al oponente en el primer round.
♫Risin' up, back on the street
Did my time, took my chances
Went the distance, now I'm back on my feet
Just a man and his will to survive
So many times, it happens too fast
You trade your passion for glory
Don't lose your grip on the dreams of the past
You must fight just to keep them alive
[Chorus:]
♫It's the eye of the tiger, it's
the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
stalks his prey in the night
And he's watching us all with the eye of the tiger
♫Face to face, out in the heat
Hangin' tough, stayin' hungry
They stack the odds, still we take to the street
For the kill with the skill...
-------RING, RING RING--------------------------------------------------------------------------------------------------
Te has olvidado de todo, del despertador, del desayuno, de lavarte los dientes, de facebook, del amante en puerta, la mente en blanco, ya no más música en tu cabeza, sólo un señor cuarentón con unos pantaloncillos casi hasta el pecho, senil, anticuado, pero con unos guantes reyes negros espléndidos y claro el reflector sobre él. Ya le has conectado un espléndido gancho izquierdo, producto final de una combinación bien practicada, bending, bending... arriba y KO...
Ya estás en casa, por fin despertaste y te ha caído el 20 que no siempre se gana, así como no se puede hacer 1:30 en el Medio Maratón de L.A. con sólo piernas(sin cabeza y corazón), que los amantes se van como llegaron, los amores pasados son eso, pasado y las lágrimas... realidad.
lunes, 25 de octubre de 2010
Subiendo de bajada
El resultado de mi segundo medio maratón me tiene en la depresión total, puesto que me esforcé demasiado y la mente me traicionó esa mañana, los detalles ahora se los cuento, no sin antes decirles por qué me gusta correr. Yo corro porque al estar escuchando el golpeteo de las suelas de mis zapatos contra el piso de manera sistemática, me causa un bienestar general traducido en alegría, me permite estar tranquila, pensar en mí, sentirme en control de todo en esos momentos, es algo individual no en equipo, es jugarme todo por mí, no por nadie más, al correr mi mente se concentra, viaja, vuela, me brinda un estado meditabundo parecido al leer junto a la ventana en un día lluvioso tomando un té.
La semana previa a la carrera estuvo llena de matices, la cherry la puso el trabajo, demasiada presión, el fin de semana, lleno de contratiempos, desde soportar a tres personas en una actividad que me gusta hacer SOLA a estar rodeada de multitudes a todos lados que iba. Lo repito, no estoy feliz, llegué a L.A. directo al Centro de Convenciones para recoger mi paquete de la competencia, luego al Hotel, donde tuve que esperar más de una hora para entrar a mi habitación, los detalles prefiero omitirlos, para colmo en el Biltmore se estaban realizando las audiciones para America's got talent, ahora saben la cantidad de personas ahí reunidas, llego a mi piso y policías ahí mismo indagando por un crimen que resultó ser un asesinato la noche previa a mi llegada. El día del evento, el desayuno fue un asco, tal como lo había sido la comida y cena del día anterior, el trayecto a la línea de salida todo un desafío, desde hacer una larga fila PARADA para subir al shuttle, llegar y dejar mis cosas en la camioneta de UPS y recorrer una larga distancia del corral 20 al 1, con las inmensas ganas de entrar al baño, esto último lo pude hacer minutos antes de salir, sin poder calentar como se debe, prepararme mentalmente para el arranque... cuantas cosas idiotas pasaron ese fin de semana.
Arranqué con los más rápidos de ese día, con el tiempo estimado de llegada a la meta de 01:30:00, el ritmo de las primeras 3 millas fue de 4:30-5:10 minutos por kilómetro, sin embargo el cuerpo estaba mal, recapacité y me enojé, había fallado en mi técnica después de haber repasado mentalmente tantas veces la ruta, estúpida, estúpida, enseguida supe que no lograría mi cometido y me dieron ganas de llorar, no tenía la sonrisa de la última vez, ya ni siquiera el placer iba de mi lado, sólo reproches y mucho enojo, disminuí el ritmo muy a mi pesar y a las constantes pendientes del camino, una tras otra, no podía creer tanta subida. Toda una novata.
Me adelantó un mar de gente, de pronto vi al pace setter de 1:45, lo triste era mi incapacidad de poder seguirle el ritmo, nuevamente el coraje a flor de piel, cosas de novata pensé otra vez. Del paisaje no recuerdo nada.
Mis piernas se trajeron un recuerdo, el roce de mi muslo derecho con la costura de mi short produjo un tremendo roce provocando un hermoso color escarlata, mis pies llenos de ampollas, la sonrisa desaparecida completamente. El cierre sólo lo pude hacer los últimos 400 metros, esquivando cuerpos, sabiendo la verdad, la dura y certera desgracia de mi lastimoso tiempo 01:54:41 ¿deprimida y triste? sí y mucho, pero con la claridad de mejorar muy pronto los resultados, pues no salí correr con "cabeza, corazón y piernas", sin esta triada es imposible triunfar.
Hoy vuelvo a boxear, a descansar una semana de mis recorridos matutinos por el Parque de la Amistad, tengo una deuda por saldar, me fallé y duro, la medalla no me sabe.
Contra la ley de gravedad, aún cuando toda la ruta fueron subidas, yo todo el tiempo fui de bajada, ahora, a subir.
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