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viernes, 15 de septiembre de 2017

Tijuanense since 1995

Llegamos a Tijuana hace 22 años, mi papá ya tenía unos meses por acá y la distancia no nos hacía bien a ninguno. Dejamos la casa de Apulco, mis perros, Bethoven y Pinky, se quedaron en casa de la abuelita Chelo, sólo trajimos lo que cupo en las maletas.

Lloré a solas durante meses, aquella libertad de las calles de mi infancia fueron truncadas y me encarcelaron en un departamento del Módulo 1 de Otay, fui a la Escuela Secundaria Técnica No. 15, recuerdo ir sólo a un cumpleaños, nada de fiestas, nada de ir a hacer la tarea a casa de mis amigas. Los padres que todo lo pueden y hacen magia con lo que tienen, lograron muy pronto mudarnos a la casa de la Xicoténcatl Leyva, también en Otay. Ya en la nueva casa tuve mi propia recámara y a Jazz, mi primer pastor alemán. Papá seguro me veía triste y me dio tregua cuando le llevé el primer 7 de mi historial académico, en realidad fueron dos, el primero en Industria del vestido y el segundo en Educación Artística. Era paradójico pues yo desde niña aprendí a coser gracias a mis abuelitas y sabía mucho de arte a mis 12 años de edad.

Mi Tijuanita, como te quiero, decía papá. Aquí hicimos la vida que no imaginé cuando me sentaba ante el enorme ventanal de mi cuarto en la Minero Roque No. 16, creí sencillo esto de hacerse grande: naces, creces, vas a la escuela, te enamoras, te casas, tienes dos hijos y un perro, compras lo que se te antoje y mueres feliz de viejito. Tijuana me abrió las alas, Tijuana me enseñó que para ser feliz no es necesario seguir ridículas fórmulas, Tijuana no es celosa ni envidiosa, le gusta verme partir y celebra conmigo cuando me va bien, también llora conmigo cuando estoy triste. Mi Tijuana son mis padres, amigos, las calles que he corrido con olor a tacos y luego a porquería, los aviones ruidosos que he aprendido a anular, mi hogar con Joel donde vemos el cielo a diario, los taqueros que me conocen como la güerita, mi entrenador de atletismo, mi trabajo y mis perros.

Tijuana, gimme a break, suéltame poquito para ver qué más hay allá afuera.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Chrome Sparks y la música como religión


Por fin fui a la iglesia, no a misa precisamente sino a un concierto de música electrónica, ¿eso cuenta?
    La enorme cruz del lugar estaba asegurada de forma horizontal contra el techo y las imágenes religiosas cubiertas con cortinas, hasta cerveza vendían. Cuando entramos al lugar, Billy, Joel y yo nos volteamos a ver, la gente se había sentado en la alfombra alrededor del "escenario", me dio la impresión de que estaban en realidad hincados o haciendo oración al estilo musulmán. Roland Tings era como esos pastores apasionados, se movía al ritmo de sus sintetizadores y los presentes asentían con la cabeza mientras que con la mano sostenían su cerveza. Y así hasta que terminó el set.

     Cuando empezó Chrome Sparks la gente se paró, nos paramos, mantuvimos la distancia como quien sabe que en las iglesias uno no puede estar tan cerca del cura, pastor o guía espiritual, Jeremy Malvin hizo un gesto con la mano derecha, ¡venid a mí! ¡bienaventurados los hijos de los 90's, colados y amantes de la música electrónica! Dimos un salto al mismo tiempo los de enfrente, nuestro líder volvió a decirnos con la mano acérquense más, escuchad de cerca lo que les voy a tocar, y nos colocamos justo enfrente de Jeremy y la batería de Billy DeLelles.
El "servicio" continuó su curso, la evangelización musical estaba dirigida para los nuevos, una pareja en primera fila que fue a ver al baterista y que de Malvin sabía muy poco, un hombre y una mujer de los 80's en busca de paz espiritual. Salió DeLelles, con el primer movimiento de baqueta nos sentimos menos viejos, reconocimos sonidos explotados por otros géneros, luego de ese momento no paré de bailar, a veces enfocada en las ondas electrónicas y otras en el "pum pum pum" de la batería.
Chrome Sparks, Billy y Jeremy, los dos de blanco y con bigote, el uniforme reglamentario de la gira. I've never played in a church before, this is fucking cool.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Adiós querido Loki

Loki the Corgi


Cuando nos mudamos a la casa en Otay mis papás me compraban revistas cada que íbamos a la Comercial Mexicana a surtir el mandado de la semana, elegía una de perros, a veces dos, todo dependía cómo me hubiera ido en el bimestre, la regla era llevar el 10 o perder los pocos privilegios con los que contaba a los 14 años. Al llegar a mi habitación leía la revista de inicio a fin, recortaba los perros que más me gustaban como quien colecciona estampitas y llena su álbum, la pared de atrás de la puerta era mi orgullo, estaba completamente llena de perros, cuando por fin estaba a solas y echaba el seguro, me acostaba en la cama con la luz encendida y recitaba de memoria la familia a la que pertenecía cada can. Alguna vez reacomodé la cama y al darme cuenta que era difícil ver mi colección la regresaba a su sitio original.
     En mi habitación no hubo pósters de Flavio César, ni de Mercurio, mucho menos de esas bandas de las que hablaban los más durotes de tercero y que a veces hacía como que conocía para quedar bien con Erick, Jesús o Toño. En mis paredes siempre hubo perros, los torsos desnudos o las cabelleras de los chicos de las boy bands no me movían nada, esas calenturas que aquejaban a varios las tenía muy apaciguadas por miedo a que mis papás me regañaran, me salí del carril algunas veces pero muy a escondidas e incluso ahora me da miedo confesarlo, no vaya a ser que el Dr. Cervantes resucite y se vuelva a morir.
     Mi amor hacia los perros continúa, puedo pasar horas viendo videos de cachorros, de perros de cualquier raza porque como dice mi prima Jacqueline, no hay perro feo, yo a todos los quiero. Sigo a varios en facebook y agradezco que sus dueños compartan por aquí las gracias de sus compañeros, fue así que conocí a Loki, un corgi que aparecía en mi timeline y me ponía de buenas, este lunes nos dejó a sus seguidores con el corazón un poco apachurrado, se fue a otra dimensión en donde espero que conozca a mi perro Bethoven.

jueves, 15 de octubre de 2015

Quiero

¿Quiere que lo deje? Miéntame
¿Quiere que lo perdone? Perdónese 
¿Quiere que lo odie? 
Yo a usted lo amé.

lunes, 12 de octubre de 2015

A salto de mata

Ikki




Mi perro no soportó la soledad, la madrugada del pasado domingo, Ikki, el schnauzzer de la familia, desapareció sin dejar rastro aparente. Al llegar a casa, le llamamos como de costumbre, esta vez no lloró, no ladró, no saltó ni dio vueltas para saludar. Lo buscamos en todas las habitaciones, le silbamos, le hablamos por su nombre, le llamé a mi hermano con la esperanza de que él se lo hubiera llevado. Ikki no estaba en el departamento. Revisé las ventanas, todas cerradas, me asomé a los clósets, debajo de los muebles, entre la ropa recién lavada. Nada. El perro había desaparecido. Pensé que alguien había entrado a robarlo, pero las computadoras, el ipad, el PS3, la tele y todo lo de valor seguía en su sitio, mi teoría pronto fue descartada.

    - Flor, ¿cuántas veces te he dicho que hay que cerrar la ventana del cuarto de servicio?
    - No sé, se me olvidó, ¿qué pasó?
    - El perro se aventó por la ventana, no hay de otra.
    - ¿Cómo se va a aventar desde esta altura?

    Joel​ salió a toda prisa con lámpara en mano, yo me puse unos tenis y lo seguí. Echamos luz a los pisos de abajo, recorrimos el fraccionamiento, pensé que por probabilidad ya no lo volvería a ver. Revisamos hasta donde la vista alcanzaba, cocheras, abajo de los carros, terrenos baldíos. Nada.
Buscamos al guardia. No estaba.
A buscar por más rincones, nos repartimos las calles para cubrir más terreno en el menor tiempo, quedamos de vernos en la caseta. El guardia todavía no estaba.

    - Vamos con el guardia de la privada de atrás, a lo mejor ellos lo tienen, lo conocen y saben que es de nosotros.
    Llegamos.
    - ¿Ha visto al guardia?
    - Sí, se acaba de ir.
    - ¿Vio pasar a un perro schnauzzer? Es uno chaparrito.
    - ¿Uno gris?
    - Sí.
    - Sí, lo tienen en la caseta, se lo encontraron. Ahorita le llamo por radio al guardia para avisarle que es de ustedes, adelántense.
   - Gracias.

    Volvimos en busca de Ikki.

    - Joel, el perro no está en la caseta, ya me hubiera ladrado.
    - Estoy más preocupado por saber si se fracturó, ya nos dijeron que lo tienen.

    El perro no estaba en la caseta, tampoco el guardia, esperamos unos minutos, me asomé a una de las calles, tal vez Ikki estaría con Don Miguel [el guardia] como mencionó antes Joel.

   - Don Miguel ¿vio a un schnauzzer?
   - ¿Es un perro rapado de arriba y menudito, como fuerte?
   Me paresuré con un sí.
   - Sí, me lo trajo una señora, que lo andaba atropellando, se lo llevé al velador de la vuelta. Ahí lo tiene.
   - Pero si acabamos de pasar dos veces y no lo vimos.
   - Ahí está, lo ha de haber metido.

   Nos encaminamos, casi al llegar nos recibió un perro gris, chaparrito.
 
   - ¿Es este?
   Dije no. No volvería a ver a mi perro, pensé en qué le diría a mi madre, a mi hermano, cómo viviría con su ausencia. Me abrumó la idea de recibir siempre malas noticias, ¿por qué no me daba tregua la vida?

   - Ah no, este no es, mire, es el de allá.

   Recogimos a Ikki, lo cargué y le agradecí al chico que lo cuidaba.


   Mi perro ha desaparecido cuatro veces, es un can muy arrojado, quizás creyó que esta era la máxima prueba de amistad y su deber era lanzarse desde un segundo piso sin importar la falta de apoyo para impulsar el salto, o los obstáculos de distancia y altura.

jueves, 1 de octubre de 2015

A mí me gusta mi cola.

Cambié mi pantalón nuevo CK que tanto me había gustado, lo hice porque al ir a baño me di cuenta que las costuras estaban abiertas, pensé, vaya, una vez más se me abre de la cola, pero si no me aprieta, si mi cola está bien, a mí me gusta mi cola, ¡no me voy a traumar, no me voy a traumar! Me traumé, regresé a mi reunión, usé la blusa para tapar los hoyos, al finalizar, mi gran bolso cruzado se encargó de cubrirme la cola.

   Crucé, lo regresé, en realidad quería otro igual, no había, a cambio me alcanzó para dos vestidos y un cuaderno, uno que decidí comprar porque no hago otra cosa que escribir aquí, confesarle a amigos y extraños mi vida, porque así soy yo. Lo tomé de la repisa, lo comparé con otros 6, este que ven abajo es el ganador y lo inauguro con una lista ¿qué me hace feliz?, la alimentaré con el paso del tiempo, por ahora, así se queda.



martes, 27 de enero de 2015

Apaga eso



¿Les conté que me prohibí usar velas? Anoche preparaba unas velas para tomar un baño, prendí la segunda, de pronto percibí un olor a quemado, ¡el cesto de la basura incendiándose! Me pasó por la mente el departamento de la vecina de Zona Río en llamas, los bomberos evacuándonos, en un milisegundo un grito interno, ¡no, mi casa no! Agarré el bote, lo vacié en el piso, me paré sobre los papeles, sólo traía calcetines, no se me ocurrió otra cosa, para cuando llegó Joel ya no había llamas.
Al apagar el cerillo la cabeza voló y cayó en los papeles.

Cicatrices, moretes y callos

Flor Cervantes sobre la felicidad


¿Será que los que rara vez se golpean el dedo chiquito del pie con la cama, se divierten menos que los descuidados como yo?

Tengo cicatrices producto de caídas en la bicicleta, mis intentos de andar en patineta, abolladuras de los patines, marcas en los brazos, manos, piernas, pies, hasta callos tengo. Se me han caído las uñas de los pies más de cinco veces, pues cada que rebaso la barrera de los 15k, las malditas se ponen en huelga, cambian de color, se ponen llorosas, esperan que llegue la aguja esterilizada para por fin ceder.

A los ocho años me paré sobre un clavo, pensando que soportaría mi peso, atravesó mi zapato de lona blanca, mi hermano no ayudó a sacarlo, sólo dijo: ándele, por mensa. Yo misma lo saqué, fui con mi mamá y con el pie ensangrentado pedí ayuda, mami, mira. Vinieron los gritos, el espanto, mi papá con sus curaciones, nada grave, supongo que ya estaban acostumbrados.

Es difícil estar con alguien tan accidentado, es como tener al lado a un niñito que apenas descubre el mundo en el cuerpo del adulto, además uno berrinchudo y rebelde, porque por más que lo alecciones de los chascos de la vida, los peligros, los aléjate del fuego, de los vidrios rotos, del mar, del cerro, de la gente abusiva, no cede. Va. Se golpea. Cae. Vive feliz buscando arañas, cimas del mundo y aplaca fieras.

miércoles, 21 de enero de 2015

Una novela rompemadres



Hemos roto la dieta esta noche, me receté un pozole en la Cenaduría de la Once y +Joel unas flautas de carne, para no desentonar acompañamos nuestros pecados con una coca-cola y nada más por despistar para ver si nadie se enteraba de nuestra falta de fuerza de voluntad, comenzamos con plática casual que pronto se tornó en reflexiones sobre la vida y la literatura.

     En busca del propósito literario de la novela que escribe Joel, repasamos pasajes de Rojo semidesierto [FOEM, 2013] y de Nunca más su nombre, para ver de qué forma se completa esta trilogía, pues hay otra obra en proceso que voltea a hacernos ojitos y pide ser incluida, pero no, aún no es su tiempo. Ya entrado en tema pasó esto:

     - Sí Flor, ya tengo el inicio de Sur 34, eres tú embarazada, así que primero tengo que escribir una novela rompemadres, luego te embarazo y escribo la otra.

     Solté una risa nerviosa, al llegar a casa le pedí que camináramos alrededor de la cuadra, no sé si fueron los planes de paternidad de Joel o el plato de pozole el que me revolucionó el estómago. Aprovecho que está en una llamada para escribir esto y ver si así logro calmarme un poco.

viernes, 9 de enero de 2015

Recorrido Flor & Joel


Created with flickr slideshow.



Nos dimos el sí un veintisiete de septiembre del 2011en Tijuana, sin fiesta ni celebraciones, la partida de mi padre estaba reciente, vaya, no teníamos ánimo de organizar en grande. Decidimos pararnos frente al juez en las oficinas del Registro Civil del Palacio Municipal, acompañados de cuatro testigos y mi madre. Nos convencieron de ir a desayunar a La Diferencia al término de las firmas, huellas y algunas fotos con iphone en el lugar, ese restaurante era el último que visité con mis padres un dieciséis de diciembre del 2010.


    Un año después nos casamos en Zacatecas, aunque creo que Joel y yo ya estábamos casados desde aquel veinte de abril en que nos conocimos. Se me ocurrió, porque eso fue, una ocurrencia en mitad de la noche, que podríamos hacer una gran celebración, nos lo merecíamos, así que nos aventamos con amigos y familiares a la ciudad de plata y cantera, tres días fueron, callejoneada, unión en la iglesia de Fátima con recorrido nocturno en turibús y desayuno en las gorditas San Rafael.


Les comparto nuestro recorrido turístico:

Fátima 
Aquí se casaron Flor y Joel porque querían que el papá de Flor y su abuelita estuvieran presentes en la celebración.
Parque Enrique Estrada
Flor y Joel comían elotes mientras recorrían el Parque
Acueducto
Aquí les gustaba darse amor, era común encontrártelos dándose unos besos.
Quinta Real
Aquí nunca hicieron nada, ya despuecito, hicieron mucho, Joel logró convencer a Flor.
Av. Hidalgo
Todos los días Flor y Joel pasaban por aquí, aún antes de conocerse.
Teatro
Aquí Flor quedó de verse con Joel un 19 de abril, pero Joel se rockstareó porque Flor andaba con amigos y dijo que prefería verla al día siguiente, pero ellos solos.
Mercado
Aquí confundieron a Flor y Joel con una pareja casada y les preguntaron, qué cómo había estado la boda, enseguida se voltearon a ver y dijeron que muy bonita, al salir de una de las tiendas, sólo se rieron.
Starbucks
Un 20 de abril, Flor y Joel se conocieron, Flor fue por él a su casa, desde que se subió Joel al carro, no dejó de interrogar a Flor. Llegaron a Starbucks, pidieron un latte y un café del día, desde luego Joel invitó.
Hablaron de literatura, de Murakami, de John Fante, del blog de Flor, del trabajo de Joel, coquetearon y desde entonces se enamoraron.
Catedral
Joel le explicó a Flor quién hizo el retablo, y hasta la fecha Flor no se acuerda nunca que fue Marín.
Plaza de armas
Era común ver a Flor estacionada frente a la Plaza esperando a Joel.
NTR
Joel aquí trabajaba, salía regularmente a fumarse un cigarro al balcón, una vez que conoció a Flor, dejó el cigarro y en cambio, durante la semana cultural, salía al balcón, le hablaba a Flor cuando escuchaba alguna canción que a ella le gustara.
Hotel Santa Lucía
Aquí tampoco hicieron nada, pero sí les daban ganas.
Callejones
Es mejor no contar que pasó entre Joel y Flor en estos callejones
Fuente Conquistadores
Aquí Flor venía a darse la vuelta en carro después de haberle llevado comida a Joel a NTR.
Rafael Coronel
Este es el museo favorito de Flor.
Santo Domingo
Justo aquí Flor dejaba a Joel, quien cruzaba por el callejón para llegar a NTR, hubo algunas ocasiones que los conductores pitaban desesperados mientras que Joel se despedía de Flor.
Pedro Coronel
Este es el museo favorito de Joel.

martes, 9 de diciembre de 2014

Grosera

La tristeza no pide permiso, entra sin tocar, abre el refri, entra al baño y no le baja. Aunque la corras, ella es obstinada.

lunes, 24 de noviembre de 2014

De cruces y aguante


Cuando niña escuchaba a los mayores al referirse a una mujer casada con un esposo de mal carácter: ¡Pobrecita! Es la cruz que le tocó llevar.

Ahora como adulta, escucho cuando alguien se divorcia por motivos de abuso verbal o físico: No aguantan nada los jóvenes, primero no se quieren casar y los que se casan a las primeras discusiones se divorcian.

Me ocasiona una terrible tristeza saberme rodeada de personas que creen que el abuso verbal o físico es parte del matrimonio o incluso del noviazgo. La sangre me hierve, siento impotencia, ¿cómo romper esos patrones de educación en torno a las parejas? ¿cómo crear un ambiente en el que mis amigos y amigas se sientan con la valentía de alzar la cara, de alejarse de esos verdugos? ¿cómo hacerle entender a esas voces que no, no es una cruz, no, no es cuestión de aguante? Las palabras sí hieren, pero también generan amor.

Hablemos de amor, eso sí que me gusta. Les agradezco a todos mis amigos y amigas que se esfuerzan en educar a sus hijos lejos de esos parámetros violentos que alguna vez nos enseñaron en la casa, la calle o la escuela.

domingo, 26 de octubre de 2014

De accidentes e imperfecciones


Me volví a golpear el pie con una de las patas de la cama, a mí me gusta llamarle accidente, aunque otros crean que uno es culpable de ellos, como si me hubiera levantado con la firme intención de abrirme el dedo, ¡oh, qué hermoso amanecer, hoy es un gran día para hacerme daño!

Los accidentes son parte de mi personalidad, me siento orgullosa de todas mis cicatrices y bien saben que no me da pena que se vean, especialmente las de las piernas, no porque sea un homenaje a mis descuidos, sino porque en la imperfección siempre podremos encontrar belleza, y yo, bueno, yo soy una amante de la belleza y el arte.
¡Ouch, mi dedito!

viernes, 24 de octubre de 2014

Premio Best Blog

Ya les había platicado de mi amiga +Adriana Briseño y su blog: Luciana's Journal, hace unos minutos estábamos mensajeándonos y me avisó de esta "nominación". Me mandó un ramos de flores virtual y una serie de preguntas que desde luego contestaré, porque aquí nos gusta platicar mucho y me emociona cuando alguien quiere saber más de mí.



Ready, set go...

¿Qué te hizo ponerle a tu blog el nombre que tiene?
En el 2008 hice mi blog, porque siempre me ha gustado contar historias, lo armé y le puse: semehapegadolaganadeserextraordinaria, larguísimo, lo sé, pero me gustaba la frase, es de Dostoievsky, mi hermano me lo hizo notar, pero no sabía cómo ponerle, ahora que lo pienso, me habría encantado que fuera: florcervantes.blogspot.com, en cambio, Efrén (mi hermano) sugirió juntar Flor y Blog, así surgió florog, cortito y único, así como me gusta.


¿Qué te animó a crear tu blog?
Tener un lugar donde contar mis historias sin que se perdieran, desde niña escribo en cuadernos, unos están guardados, otros muy bien guardados porque no los encuentro. Además sentí la necesidad de que me leyeran, sin temor a la crítica ni a compartirme.


Lo que te hace feliz
Cabeza: todo lo académico y hasta serio
Corazón: mi historia de amor, mis pérdidas, mis historias
Piernas: correr grandes distancias sola

¿Tus hobbies?
No tengo hobbies, todo me lo tomo muy en serio, cuando corro, entreno para ser mi mejor versión, si escribo, leo mucho para mejorar mi técnica, eso es herencia de mi papá, todo lo que hago me gusta llevarlo a las últimas consecuencias, aunque me tome muchos años.

Si pudieras viajar a donde quisieras, ¿dónde sería?
Una vuelta alrededor del mundo, correr el maratón del ártico, de la muralla china, el de NY, respirar en la altura de Machu Pichu, tomarme una foto en la esquina sureste de México o correr de Tijuana a Los Cabos.

Un sueño por cumplir
Vivir y estudiar en NY, tener mi propio programa en youtube, publicar mi primer novela, correr el maratón de la Gran Manzana, ah, sólo era uno ¿verdad?

Tu momento del día.
La primer mirada en el espejo con los pelos parados, oh yeah, this is me!

Lo que más te gusta del mundo
Contar historias a través del arte.

Lo que más te gusta de ti es…
Mis boobies, no, ya en serio... mis boobies, ok, ya me pongo seria: Mi capacidad de adaptación.

Si tuvieras más tiempo libre a que lo dedicarías.
A correr, a entrenar como lo hacía en mis días en Zacatecas.

Te gusta más el verano o el invierno
El invierno, aunque no le hago el feo al verano.

Y ahora viene la nominación, +Joel Flores ¿te unes? te doy permiso de borrar las florecitas y publicar sólo las Q&A's desde tu bUNKER84, btw vayan a visitarlo, yo lo diseñé y el autor es mi escritor favorito.

viernes, 17 de octubre de 2014

Amor como el nuestro

En algún lugar de México, un grupo de poetas bebía a altas horas de la noche, 2 de ellos se hicieron de palabras, se pararon de sus asientos, uno se rompió la camisa, exhibiendo su tatuaje sobre el pecho, el otro aventó un rugido, las cosas se pusieron calientes. Los presentes se hicieron a un lado, aquellos se juntaron y miraron muy de cerca, Manolo y Gerardo los separaron.
¡Momento hermanos! dijo Gerardo.
No te metas, le gritó el tatuado.
¡Canta Manolo, canta! exigió Gerardo.
Manolo de pronto:
Amor como el nuestro
No hay dos en la vida
Por mas que se busque
Por mas que se esconda
Tu duermes conmigo
Toditas las noches
Te quedas callada
Sin ningun reproche
Por eso te quiero
Por eso te adoro
Eres en mi vida
Todo mi tesoro...
Era hermoso el canto de Manolo, más por el sentimiento que por la voz. Esa noche "El Príncipe de la canción" salvó la noche, los poetas cual hermanos siguieron bebiendo, cantando y se abrazaron mientras recitaban poemas en honor a los ausentes.

Historia basada en una historia real, muy real.

lunes, 1 de septiembre de 2014

3 años


Ayer pasó lo que había planeado durante todo el mes, no estuve triste. Se cumplieron 3 años de la partida de mi padre, a quien a mediados de agosto le prometí que ya no lo iba a honrar con mi dolor, sino con mi alegría, mi esfuerzo, mis triunfos, jamás con mis fracasos.
Gracias a quienes han permanecido a mi lado en la adversidad, a quienes se han tomado el tiempo en su ajetreado día para llamarme, escribirme, sacarme de mi casa aún en mis días de mayor depresión, también agradezco a los amigos distantes, a esos que con su indiferencia me han hecho reflexionar sobre mi vida y entorno.
En esta vida se aprende a golpes, a putazos para que quede claro. Los hechos son los que cuentan, no las promesas vacías ni las publicaciones en facebook.
Y como diría el Dr. Cervantes, si las cosas fueran fáciles, cualquier pendejo las haría.

domingo, 17 de agosto de 2014

A mí me gusta que suenen

Escuché que era demasiado largo el camino, algo de una carreta y una voz ronca. Era mi papá, guitarra en mano, sus ojos cerrados, la mente en un lugar que hasta ahora no he podido encontrar y yo estaba a la mitad de la primaria, vivíamos en Apulco, Zacatecas, era la primera vez que escuchaba esa canción, o al menos es lo que creo mientras trato de recordar el por qué me he acordado de Los ejes de mi carreta en la voz del Dr. Cervantes y no de otra como Solamente una vez.

Cada que nos daba por cantar, yo elegía puras de dolidas, así decía el Doctor, y cómo no, si aprendí la tristeza de él, de su dolor constante, del extrañar, de su romanticismo, del anhelo, de su ceño fruncido, de su fortaleza ante la adversidad. Él cantaba para olvidar, porque en ello escondía la ausencia del padre y sus secretos.

Habría de formarse un hueco para googlear y dar con Atahualpa Yupanqui.


sábado, 9 de agosto de 2014

Mi duelo, sí, el mío

Hoy alguien que amo mucho me dijo: Está mal que estés creando una barrera sentimental sólo por lo que te pasó y que no te muestres solidaria con las pérdidas de los demás.

Respondo hasta ahora. Nadie puede decirme si la forma en que llevo mi duelo es buena o mal, eso sólo yo lo decido.

Yo decido llorar, reír o enojarme, sólo yo.

viernes, 11 de julio de 2014

No son ni las 12

Una vez más la gravedad me atrajo hacia el centro de la Tierra, me estaba poniendo el zapato izquierdo, parpadeé y cuando abrí los ojos ya estaba en el piso del cuarto de servicio, no sabía si me dolía más el pie derecho o la pompi izquierda. Ahora les puedo decir que lo que verdaderamente me duele es la muñeca izquierda, por qué, no lo sé.

La vida me tiene preparados muchos golpes y caídas, yo vengo armada con aspirinas, diclofenaco y un trailer de sonrisas, a ver gravedad ¡gáname¡
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