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viernes, 27 de enero de 2017

Boicot a los incongruentes

No dejaré de consumir productos de origen americano, en todo caso revisaría las etiquetas de la ropa para investigar cuánto le pagaron al niño de 8 años para coser mis jeans de 80 dólares y si vale la pena enriquecer a empresas que atentan en contra de los derechos fundamentales de los menores. 


Nos quejamos de los maltratos a nuestros connacionales y jamás volteamos a la frontera sur de México donde a diario se cometen actos atroces en contra de migrantes de Centro y Sudamérica. Ni qué decir de todos esos conocidos que se expresaron tan mal de los haitianos llegados a Tijuana, cuestionando su salud, ¿de verdad no se dan cuenta lo racistas y miserables que nos escuchamos?


Es difícil ser congruente y no dejarse llevar por el bombardeo de información de fuentes hechizas y que tomamos por buenas en redes sociales. 


Comprar productos mexicanos sólo porque a alguien se le ocurrió que la respuesta a las estupideces de Trump en contra de nuestro país era un boicot "comercial" me parece ridículo. Comprar lo hecho en México porque creemos en nuestra gente, la calidad de los productos y que representan la mejor oferta, eso sí es algo que respeto. 


jueves, 11 de agosto de 2016

Mi México durante las Olimpiadas 2016

Esta semana los acontecimientos locales e internacionales me han incitado a contrastar mi realidad como habitante de un país tercermundista y la de quienes habitan en las naciones más poderosas del planeta, para mí es como cuestionarme si haber tenido otras oportunidades en mi familia me habría llevado a tal o cual lugar, es un ejercicio meramente lúdico como los muchos que suelo hacer para no quedarle mal a mi signo zodiacal, ya saben, el más soñador de todos, piscis.
Cada cuatro años me emociono con las olimpiadas, es lo único que me conmueve en materia deportiva, en especial el atletismo. Esta emoción producto de la hermandad olímpica, las historias extraordinarias como la de Yusra Mardini y de sentir que 205 países sí pueden convivir en paz me fruncen el ceño de felicidad incontrolable, de angustia o tristeza no nada más por lo que veo en mi tableta sino por todo lo que imagino hay qué hacer para llegar a ese momento decisivo en la vida de cualquier ser humano que aspira a plantarse sobre la cumbre del Olimpo.
Ya enteramente emocionada me olvido por unos días de que en México tenemos al presidente que todos los mexicanos, sí que todos los mexicanos merecemos, y que aquí ya no es como en la época de nuestros padres, donde estudiar era sinónimo de bonanza y éxito, también se me olvida que seguir las reglas tampoco te lleva a ganar mejor ni a formar una familia, que aquí el más chueco llega más pronto y que la filosofía de los jodidos radica en "si no tengo palancas no me dan la plaza o no entro a la Universidad". Hago como que se me olvida y hago un intento por enfocarme en la técnica, la dificultad, disciplina, en esos rostros que me dicen tanto como la más hermosa obra de arte, pero no me olvido, no logro concebir que aún no llego a los 35, esa edad en la que mi papá me prometió que empezaría a entender mejor el mundo, este al que me dio la bienvenida y me dictó reglas para todo y yo me sigo cuestionando, ¿tantas reglas para qué?

martes, 25 de noviembre de 2014

Aunque pites


Hace una hora andaba por Otay, estaba en el semáforo del McDonald's frente al FOVISSSTE, estaba en rojo y varios automovilistas siguieron avanzando, había mucho tráfico porque estaban arreglando la calle más adelante, quienes se pasaron la luz obstruyeron el paso para otros conductores. De pronto un taxista me empieza a pitar, quería que yo también me pasara el rojo, no lo hice, siguió, siguió y siguió.

Todos los días al subirme al carro intento relajarme y me digo, no me voy a enojar, no me voy a enojar, por donde vivo abundan las señoras en camioneta que van tarde por sus hijos y se pasan altos, topes y lo que se les ponga enfrente, la calle que sube a mi fraccionamiento es de 40km/hr, la gente quiere ir a 60, como si no hubieran subido ya lo suficiente el límite de velocidad, de acuerdo al reglamento de tránsito en zona residencial es de 20km/hr, no lo digo yo, ahí está asentado en papel.

Por si fuera poco, no solo en mi colonia sino en varias de Tijuana, los residentes creen que es buena idea plantar árboles en las banquetas, vaya, están destinadas a los peatones, desde luego uno se tiene que bajar a la calle, no hay por dónde pasar, discúlpenme pero no es casualidad que haya tanto sobrepeso, este es un factor adicional, preferir manejar a caminar porque "no hay por dónde".

domingo, 5 de octubre de 2014

De burócrata al mundo de las letras

Cuida lo que deseas, todos los sueños se hacen realidad, ¿trillado? sí, ¿cierto? sí.
En el 2010 tras perder mi empleo y embarcarme en mi gran aventura literaria, dejé mi sueño de actuar por escribir, me hice a la idea de que yo, sí, yo, Flor Cervantes podría decir que soy escritora, cuatro años después sólo puedo decir que he escrito infinidad de frases para campañas políticas, comunicados, discursos de funcionarios públicos sin contar con el reconocimiento por ello, tuits y actualizaciones en facebook y claro estas entradas.

    Durante aquella época de desempleo me dispuse a buscar alternativas, sin pensar siquiera que habría de casarme con un escritor de verdad, uno de esos que se ganan la vida escribiendo, un ente rarísimo que no sabe que contestar cuando le preguntan ¿a qué te dedicas? Entre las opciones siempre está estudiar, la hice de lado y me fui a Zacatecas, esa historia ya se la saben, en poco tiempo salté desde un trampolín de 10 metros por primera vez a la escena literaria, no como escritora, sino como 'la esposa' de uno, representante, publirrelacionista, diseñadora, editora, lectora, todóloga, una comunicóloga con título.

Con gusto les presento mi gran colaboración de este año, junto a +Joel Flores [JF] armamos este catálogo, aún en construcción, que incluye a 12 narradores mexicanos nacidos en la década del 80, esto como resultado del trabajo periodístico de JF, él escribe, entrevista y le pone cabeza a esta publicación mientras que yo le pongo piernas, el corazón es compartido.

Me ilusiona ver más allá de los 5 metros reglamentarios al correr para no agachar la cabeza y no inclinarse tanto hacia atrás, entrarle a esto, de esta forma, me gusta, pero [siempre hay un pero] también quiero cambiarme el título, por lo pronto, píquenle aquí> Poéticas de los 80.



sábado, 20 de septiembre de 2014

AXA miente

NUNCA, NUNCA contraten servicio de seguro con AXA México. Les mandan mensajitos muy monos a su celular como si fueran compañía de primer mundo pero en la práctica no te resuelven, te mienten, te juegan el dedo en la boca. A 3 semanas del choque a mi auto en SD, mismo que no fue grave, aún no tengo mi auto, no me lo entregan y me piden pagar el deducible, mismo que se asentó en el acta que era caso especial y que no debería pagar NADA porque la persona que me chocó admitió su responsabilidad.

¡Qué tristeza de compañía mexicana! El día en el que se preocupen por sus clientes, ese día estarán reinventando los seguros, por lo pronto, sigo sin carro.

sábado, 14 de junio de 2014

Súper Agente 83

Yo quiero ser una Carmen Balcells. La tarea me ha llevado por caminos llenos de libros, gente nueva, convocatorias que desconocía, cansancio y mucha expectativa. Esta semana me la creí e hice mi primer envío en solitario para mi único cliente, el escritor +Joel Flores , además de profesionalizar el asunto y hacerme cargo de lo que por mi condición de agente me pertenece.

Se acabó el tiempo de esperar y mantenerme en el anonimato, el primer paso para hacerse de un nombre es reconocer que todas las actividades que he hecho para que la tarea de mi representado sea más llevadera son las propias de un agente literario.

Dicho lo anterior, soy Flor Cervantes, agente literario.

jueves, 9 de junio de 2011

Los asbestos y mi papá

Yo no sabía qué eran los asbestos, la primera vez que escuché la palabra fue el 14 de mayo en una plática con mi hermano, él ya se había documentado sobre el padecimiento de mi papá, todos los síntomas que sufría indicaban cáncer abdominal, los estudios médicos afirman es ocasionado por la exposición a asbestos.

El primer resultado en mi búsqueda por google lanza un artículo de Wikipedia, dice:
"El asbesto, también llamado amianto, es un grupo de minerales metamórficos fibrosos. Están compuestos de silicatos de cadena doble."


Me quedé en las mismas. Luego lo siguiente:


"Se ha determinado por los organismos médicos internacionales que los productos relacionados con el asbesto/amianto provocan cáncercon una elevada mortalidad y por ello, desde hace décadas, se ha prohibido su uso en todos los países desarrollados, aunque se continúa utilizando en algunos países en vías de desarrollo."


Hazme el fucking favor. 


México es la cuarta economía del continente americano, en los artículos de bolsillo sobre nuestra nación, jamás nos dicen, es un país en vías de desarrollo, usted ya se jodió, si fue pobre en la década de los 50's y 60's, pemítame informarle que seguramente usted seguirá muerto de hambre por el resto de su vida. Mi papá no sabía esto de niño, así que se dedicó a trabajar de sol a sol, como cualquier niño abandonado en un rancho del estado de Jalisco, al no saber que su "destino" era ser un don nadie, él estudió y se convirtió en médico, luego regresó a otro pueblo amolado, a Apulco, Zacatecas, salió nuevamente, se dirigió hacia El Norte, no logró cruzar y se quedó en Tijuana. Ahí encontró sus mayores satisfacciones profesionales.


Este año mi padre se quejaba de un dolor abdominal, el dedujo se trataba de una hernia ubicada en el ombligo, entró a cirugía, se la extrajeron. A la semana ya estaba corriendo, pues se estaba preparando para el medio maratón de San Diego a correrse el 5 de junio. Un intenso dolor le comenzó a invadir el vientre. Nosotros lo regañamos: tú tienes la culpa, eres muy obstinado, no entiendes que debes recuperarte primero antes de seguir entrenando, olvídate de participar en el Rock 'n' Roll.


El tiempo pasó y él no quería ir al médico, pues para qué ir con uno, si uno mismo es doctor y sabe atenderse a sí mismo. Finalmente lo convencimos, le hicieron ultrasonidos, sacaron radiografías y cuanta cosa de esas para ver su situación. Nadie encontraba nada.


Los dolores eran cada vez más intensos, hasta que una tarde hubo reunión de médicos para determinar el estado de salud de mi papá. Cirugía exploratoria obligada. De esto prefiero no dar detalles, sólo quiero precisar que sólo era el inicio de las peores noticias.


Tras el informe de patología, el diagnóstico fue cáncer, la muestra se fue a México para una segunda opinión. El Sr. Efrén Cervantes tiene Mesotelioma, un tumor maligno primario que regularmente afecta la pleura y en un menor número de casos el peritoneo. Mi padre al ser extraordinario, padece de lo segundo, el tipo más raro.


Me puse a leer más al respecto, ¿dónde diablos estuvo expuesto mi padre a los asbestos? lo que encontré fue indignante y sorprendente. Podemos encontrarlos principalmente en materiales de construcción, pintura, textiles termo-resistentes y es utilizado en el manejo de metales.


Quién se ha expuesto a los asbestos, puede verse afectado por cáncer tras el contacto con ellos en un periodo de 20 a 50 años, quienes padecen mesotelioma, viven entre 4 y 18 meses según los estudios médicos que he consultado.


En México existe un estudio de la UNAM sobre el terrible impacto del uso de los asbestos en la salud, sin embargo, nadie ha hecho caso a ello. En Estados Unidos en 1984 surgió la ley para prohibir el uso de este material, varias empresas han sido demandadas por trabajadores que contrajeron cáncer a causa de la manipulación de este mineral. En Australia, durante el año de 1991, prohibieron por completo su uso. Nuestro país no cuenta con regulaciones para el cuidado de su población en esta materia.


La incógnita: Dónde puso en riesgo su salud el Dr. Cervantes.


martes, 14 de septiembre de 2010

Amo a México

  Nací en los Estados Unidos Mexicanos un lunes 28 de febrero de 1983 aproximadamente a las 10 de la mañana, desde entonces el primer trazo del tatuaje "México" fue plasmado en mi corazón. Como muchos compatriatas no fronterizos, el primer lugar que visité fue el Instituto Mexicano de Seguro Social, viendo la cara de personal médico egresado de escuelas mexicanas; hasta ahorita lo mexicano lo exhalo por todos lados.
  Mis primero años los viví en el estado de Zacatecas, desde la capital hasta llegar a dos pueblitos donde fungí como una niña nómada, los dos ranchos de mi imaginación, los cuales se encargan de aparecer en mis sueños de vez en vez, Apulco y Nochistlán, el primero ni siquiera aparecía en los mapas allá por 1993, el segundo tiene más renombre. Ahí viví de los 6 a los 12 años, antes de primero de primaria ni me acuerdo bien de mi paso por la vida, así que lo dejaré de lado. Fueron 6 años de estar en contacto con el México de mis amores, ese que vemos en la demagogia política y en películas como "La ley de Herodes", a mí no me vengan con cuentos, yo sé perfectamente a que huele el verde, blanco y rojo de mi bandera, he sentido las estrofas de mi himno nacional y probado la lucha por construir un mejor país. Estando en Zacatecas uno se siente cerquita del cielo, uno sabe qué es ser mexicano, sobre todo porque añoramos estar con los nuestros, muchos se van "al norte", hay quienes no regresan, a cambio sólo quedan sus recuerdos bien penetrados en la tierra que no cultivaron.
Tantas fotos que no tomé de mi México de la infancia, vívidas, en alta resolución, a color, listas para ser enmarcadas y expuestas en cualquier museo nacional para que todos vean la realidad de mi vida, de mi bello Estado de mi nación, esa que sin duda me ha dado todas las herramientas para seguir en pie de lucha como hace 200 años, ya no con armas de fuego, sino con educación.
  Amo a México, ese que forjó mi infancia, el precedente de mi vida en la frontera, en el noroeste de su territorio, acá en esta trinchera, la cual ha servido de refugio en los últimos ya 15 años, esa que acogió a mi padre cuando más lo necesitábamos, cómo no querer a mi país, mi tierra, mi vida si ya es parte de mi historia.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Virgen de Guadalupe

Un día más, no como otros, hoy sí me levanté temprano, me fui a nadar con la oscuridad todavía sobre mis hombros, de regreso a casa ya traía gafas de sol. Desayuno, tele, noticias, notas, imágenes de gente arrodillada y luego tú, la Virgen de Guadalupe, una entrevista a una creyente quien dice no hacer mucho sacrificio para ir a verte, pues con la devoción todo se aminora, cansancio, hambre y sueño, acepto que me sorprendió su respuesta.

Cada año millones de mexicanos acuden al cerro del Tepeyac a verte, sólo hasta este día me percaté de lo que logras, no se si tú o lo que representas, ¿qué representas? 7 millones de visitantes, seguro eres la envidia de los políticos, no dudo que surja un Hidalgo cualquiera con estandarte en mano para servirse de ti y ganar la confianza del país.

Virgen morena, Virgen de los mexicanos, Virgen de la esperanza, Virgen de todos, Virgen.

¿Ustedes en qué creen? Yo, en la gente.

martes, 21 de julio de 2009

Blvd de la muerte

Desde el pasado 18 de mayo comencé la aventura diaria de transitar por el ya conocido Blvd. de la muerte o como otros le conocen el Blvd. 2000. Creía que eso de muerte era por los encobijados que los narcos iban a dejar, pero ese lunes supe que también se referían a los perros y gatos atropellados, qué digo, embarrados y esparcidos hasta casi desaparecer en el pavimento, o cual fue mi sorpresa al ver gente correr tooooodos los días, madrugada, mañana, tarde y noche por la transitada vialidad, debo aclarar que hay unos cuantos puentes peatonales, pero para qué utilizarlos si en México nos agobia subir algunas escaleras, es mejor arriesgar la vida con un niño de la mano o en carreola, total, así somos los mexicans.
La semana pasada en particular me asombré en mi trayecto de regreso a mi hogar, había una mujer en pleno sol a 30˚C tirada a la orilla de la carretera, cobijada y con una fijación por no estar descubierta, no pude evitar voltear a verla y ahí siguió por varios días, no, no hice nada, tal vez por el rencor que le agarré a la gente de la calle desde que aquel hombre sin piernas me escupió en la mano en Mexicali.
Hoy fui a Ensenada y de regreso por el Blvd 2000 vi una gran mancha rojiza, seca, como sangre, de mi lado derecho en la cuneta un caballo tirado, inerte, ya muerto.
¿Qué más voy a ver?
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