Te llamé y dijiste que tal vez tenías diabetes, pues habías perdido el apetito, te grité, lloré e insistí en visitar al médico, parecía ridículo, tu título universitario era arma suficiente para callarme. Rematé echándote en cara que la vida, Dios o quien fuera, concedía lo que pedíamos, tú querías descanso, habrías de descansar tras la cirugía, ¿qué hacías corriendo?
La vida, Dios, o quien sea me golpeó justo en la nariz. Era cáncer, mesotelioma, incurable. No vivirías más de 6 meses, al final fueron 3.
3 serán este 31 de agosto, vivo sin ti, con tu recuerdo y ausencia, enemigos, queridos. Aquí sigo.
Sigo porque hay que hacerlo, porque gritaste, no lloraste y me exigiste luchar.
No lucho, sobrevivo.
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sábado, 23 de agosto de 2014
sábado, 1 de octubre de 2011
Cartas a mi padre/3
El 7 de julio me había dispuesto a escribirte. No lo logré.
Hace un mes nos dijimos adiós, al menos eso creí. Traigo tu chamarra puesta, una de las que usabas para correr, creo que es la misma que usaste aquella mañana de otubre cuando fuimos a correr el 21k de Los Ángeles, casi estoy segura, acabo de ver la foto afuera del hotel, yo enojada, tú con una sonrisota que no puedes con ella. Sabes, me la pongo porque así te siento cerquita de mí.
No te he dejado de pensar, el primer día fue muy raro, escuchaba el monitor constantemente, mientras manejaba a la funeraria y de regreso a la casa, escuchaba el pip pip, no podía hacer otra cosa que llorar, aún lo esucho de vez en vez. Ahora tengo muy presente tu cara, la forma en que ya no me veías, yo quería que cerraras los ojos para descansar, pero nunca para irte por siempre, eres muy ingrato conmigo, yo todavía te necesito mucho.
Han pasado tantas cosas desde que te fuiste, entre ellas, lo que ya habíamos platicado, fui a firmar, ya estoy casada. Me haces falta. No he borrado tu número de celular, aún cuando mi madre ya me dijo que lo dio de baja. Quiero escuchar tu voz, háblame, márcame o mándame un mensaje, de esos que solías escribirme, todavía tengo el de noviembre del 2011, lo leo y me dan ganas de gritarte. Me haces falta.
Estaba segura de quererte, mucho, más de lo normal, desde niña te amé y quería seguir todos tus pasos, incluso usar tu mismo perfume y tú me engañabas de pequeña, haciendo un ruido con tu boca tss tss, ya te puse menonita, ya traes loción como yo. Me haces falta. Eres necio, lo eras, te faltó serlo un poco más esta vez, me llené de esperanza, creí que correríamos juntos otra vez. Me equivoqué.
Hoy conocí a Madero, pensé inmediatamente en tí, tomé el celular, te iba a marcar, me da tanto coraje que me pasen cosas así, pero a quién más le iba a compartir la experiencia, sólo a tí, te pude escuchar, luego el sol de Mexicali me recordó que estamos en dimensiones diferentes. Me haces falta.
Me haces falta, ya no soy la menonita de nadie, ahora sólo soy Flor. Vuelve o llévame contigo como cuando te mudaste a Tijuana y no querías estar separado de tu familia, sigo esperando que nos hables y nos digas que nos estás esperando.
No me escribas, no me contestes, mejor llámame.
Me haces falta.
Tu menonita
Flor
Hace un mes nos dijimos adiós, al menos eso creí. Traigo tu chamarra puesta, una de las que usabas para correr, creo que es la misma que usaste aquella mañana de otubre cuando fuimos a correr el 21k de Los Ángeles, casi estoy segura, acabo de ver la foto afuera del hotel, yo enojada, tú con una sonrisota que no puedes con ella. Sabes, me la pongo porque así te siento cerquita de mí.
No te he dejado de pensar, el primer día fue muy raro, escuchaba el monitor constantemente, mientras manejaba a la funeraria y de regreso a la casa, escuchaba el pip pip, no podía hacer otra cosa que llorar, aún lo esucho de vez en vez. Ahora tengo muy presente tu cara, la forma en que ya no me veías, yo quería que cerraras los ojos para descansar, pero nunca para irte por siempre, eres muy ingrato conmigo, yo todavía te necesito mucho.
Han pasado tantas cosas desde que te fuiste, entre ellas, lo que ya habíamos platicado, fui a firmar, ya estoy casada. Me haces falta. No he borrado tu número de celular, aún cuando mi madre ya me dijo que lo dio de baja. Quiero escuchar tu voz, háblame, márcame o mándame un mensaje, de esos que solías escribirme, todavía tengo el de noviembre del 2011, lo leo y me dan ganas de gritarte. Me haces falta.
Estaba segura de quererte, mucho, más de lo normal, desde niña te amé y quería seguir todos tus pasos, incluso usar tu mismo perfume y tú me engañabas de pequeña, haciendo un ruido con tu boca tss tss, ya te puse menonita, ya traes loción como yo. Me haces falta. Eres necio, lo eras, te faltó serlo un poco más esta vez, me llené de esperanza, creí que correríamos juntos otra vez. Me equivoqué.
Hoy conocí a Madero, pensé inmediatamente en tí, tomé el celular, te iba a marcar, me da tanto coraje que me pasen cosas así, pero a quién más le iba a compartir la experiencia, sólo a tí, te pude escuchar, luego el sol de Mexicali me recordó que estamos en dimensiones diferentes. Me haces falta.
Me haces falta, ya no soy la menonita de nadie, ahora sólo soy Flor. Vuelve o llévame contigo como cuando te mudaste a Tijuana y no querías estar separado de tu familia, sigo esperando que nos hables y nos digas que nos estás esperando.
No me escribas, no me contestes, mejor llámame.
Me haces falta.
Tu menonita
Flor
jueves, 9 de junio de 2011
Los asbestos y mi papá
Yo no sabía qué eran los asbestos, la primera vez que escuché la palabra fue el 14 de mayo en una plática con mi hermano, él ya se había documentado sobre el padecimiento de mi papá, todos los síntomas que sufría indicaban cáncer abdominal, los estudios médicos afirman es ocasionado por la exposición a asbestos.
El primer resultado en mi búsqueda por google lanza un artículo de Wikipedia, dice:
"El asbesto, también llamado amianto, es un grupo de minerales metamórficos fibrosos. Están compuestos de silicatos de cadena doble."
Me quedé en las mismas. Luego lo siguiente:
"Se ha determinado por los organismos médicos internacionales que los productos relacionados con el asbesto/amianto provocan cáncercon una elevada mortalidad y por ello, desde hace décadas, se ha prohibido su uso en todos los países desarrollados, aunque se continúa utilizando en algunos países en vías de desarrollo."
Hazme el fucking favor.
México es la cuarta economía del continente americano, en los artículos de bolsillo sobre nuestra nación, jamás nos dicen, es un país en vías de desarrollo, usted ya se jodió, si fue pobre en la década de los 50's y 60's, pemítame informarle que seguramente usted seguirá muerto de hambre por el resto de su vida. Mi papá no sabía esto de niño, así que se dedicó a trabajar de sol a sol, como cualquier niño abandonado en un rancho del estado de Jalisco, al no saber que su "destino" era ser un don nadie, él estudió y se convirtió en médico, luego regresó a otro pueblo amolado, a Apulco, Zacatecas, salió nuevamente, se dirigió hacia El Norte, no logró cruzar y se quedó en Tijuana. Ahí encontró sus mayores satisfacciones profesionales.
Este año mi padre se quejaba de un dolor abdominal, el dedujo se trataba de una hernia ubicada en el ombligo, entró a cirugía, se la extrajeron. A la semana ya estaba corriendo, pues se estaba preparando para el medio maratón de San Diego a correrse el 5 de junio. Un intenso dolor le comenzó a invadir el vientre. Nosotros lo regañamos: tú tienes la culpa, eres muy obstinado, no entiendes que debes recuperarte primero antes de seguir entrenando, olvídate de participar en el Rock 'n' Roll.
El tiempo pasó y él no quería ir al médico, pues para qué ir con uno, si uno mismo es doctor y sabe atenderse a sí mismo. Finalmente lo convencimos, le hicieron ultrasonidos, sacaron radiografías y cuanta cosa de esas para ver su situación. Nadie encontraba nada.
Los dolores eran cada vez más intensos, hasta que una tarde hubo reunión de médicos para determinar el estado de salud de mi papá. Cirugía exploratoria obligada. De esto prefiero no dar detalles, sólo quiero precisar que sólo era el inicio de las peores noticias.
Tras el informe de patología, el diagnóstico fue cáncer, la muestra se fue a México para una segunda opinión. El Sr. Efrén Cervantes tiene Mesotelioma, un tumor maligno primario que regularmente afecta la pleura y en un menor número de casos el peritoneo. Mi padre al ser extraordinario, padece de lo segundo, el tipo más raro.
Me puse a leer más al respecto, ¿dónde diablos estuvo expuesto mi padre a los asbestos? lo que encontré fue indignante y sorprendente. Podemos encontrarlos principalmente en materiales de construcción, pintura, textiles termo-resistentes y es utilizado en el manejo de metales.
Quién se ha expuesto a los asbestos, puede verse afectado por cáncer tras el contacto con ellos en un periodo de 20 a 50 años, quienes padecen mesotelioma, viven entre 4 y 18 meses según los estudios médicos que he consultado.
En México existe un estudio de la UNAM sobre el terrible impacto del uso de los asbestos en la salud, sin embargo, nadie ha hecho caso a ello. En Estados Unidos en 1984 surgió la ley para prohibir el uso de este material, varias empresas han sido demandadas por trabajadores que contrajeron cáncer a causa de la manipulación de este mineral. En Australia, durante el año de 1991, prohibieron por completo su uso. Nuestro país no cuenta con regulaciones para el cuidado de su población en esta materia.
La incógnita: Dónde puso en riesgo su salud el Dr. Cervantes.
El primer resultado en mi búsqueda por google lanza un artículo de Wikipedia, dice:
"El asbesto, también llamado amianto, es un grupo de minerales metamórficos fibrosos. Están compuestos de silicatos de cadena doble."
Me quedé en las mismas. Luego lo siguiente:
"Se ha determinado por los organismos médicos internacionales que los productos relacionados con el asbesto/amianto provocan cáncercon una elevada mortalidad y por ello, desde hace décadas, se ha prohibido su uso en todos los países desarrollados, aunque se continúa utilizando en algunos países en vías de desarrollo."
Hazme el fucking favor.
México es la cuarta economía del continente americano, en los artículos de bolsillo sobre nuestra nación, jamás nos dicen, es un país en vías de desarrollo, usted ya se jodió, si fue pobre en la década de los 50's y 60's, pemítame informarle que seguramente usted seguirá muerto de hambre por el resto de su vida. Mi papá no sabía esto de niño, así que se dedicó a trabajar de sol a sol, como cualquier niño abandonado en un rancho del estado de Jalisco, al no saber que su "destino" era ser un don nadie, él estudió y se convirtió en médico, luego regresó a otro pueblo amolado, a Apulco, Zacatecas, salió nuevamente, se dirigió hacia El Norte, no logró cruzar y se quedó en Tijuana. Ahí encontró sus mayores satisfacciones profesionales.
Este año mi padre se quejaba de un dolor abdominal, el dedujo se trataba de una hernia ubicada en el ombligo, entró a cirugía, se la extrajeron. A la semana ya estaba corriendo, pues se estaba preparando para el medio maratón de San Diego a correrse el 5 de junio. Un intenso dolor le comenzó a invadir el vientre. Nosotros lo regañamos: tú tienes la culpa, eres muy obstinado, no entiendes que debes recuperarte primero antes de seguir entrenando, olvídate de participar en el Rock 'n' Roll.
El tiempo pasó y él no quería ir al médico, pues para qué ir con uno, si uno mismo es doctor y sabe atenderse a sí mismo. Finalmente lo convencimos, le hicieron ultrasonidos, sacaron radiografías y cuanta cosa de esas para ver su situación. Nadie encontraba nada.
Los dolores eran cada vez más intensos, hasta que una tarde hubo reunión de médicos para determinar el estado de salud de mi papá. Cirugía exploratoria obligada. De esto prefiero no dar detalles, sólo quiero precisar que sólo era el inicio de las peores noticias.
Tras el informe de patología, el diagnóstico fue cáncer, la muestra se fue a México para una segunda opinión. El Sr. Efrén Cervantes tiene Mesotelioma, un tumor maligno primario que regularmente afecta la pleura y en un menor número de casos el peritoneo. Mi padre al ser extraordinario, padece de lo segundo, el tipo más raro.
Me puse a leer más al respecto, ¿dónde diablos estuvo expuesto mi padre a los asbestos? lo que encontré fue indignante y sorprendente. Podemos encontrarlos principalmente en materiales de construcción, pintura, textiles termo-resistentes y es utilizado en el manejo de metales.
Quién se ha expuesto a los asbestos, puede verse afectado por cáncer tras el contacto con ellos en un periodo de 20 a 50 años, quienes padecen mesotelioma, viven entre 4 y 18 meses según los estudios médicos que he consultado.
En México existe un estudio de la UNAM sobre el terrible impacto del uso de los asbestos en la salud, sin embargo, nadie ha hecho caso a ello. En Estados Unidos en 1984 surgió la ley para prohibir el uso de este material, varias empresas han sido demandadas por trabajadores que contrajeron cáncer a causa de la manipulación de este mineral. En Australia, durante el año de 1991, prohibieron por completo su uso. Nuestro país no cuenta con regulaciones para el cuidado de su población en esta materia.
La incógnita: Dónde puso en riesgo su salud el Dr. Cervantes.
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