Mostrando entradas con la etiqueta viajar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajar. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de enero de 2016

Mi viaje a Asia

Me tardé 3 décadas para animarme a viajar tan lejos, sola y con poco equipaje, tomé la decisión en un momento en el que sentí que la vida ya no me podía tratar peor, en el que alguien a quien amaba profundamente me traicionó e invitó a más personas a la fiesta. Estaba segura que me iría para no volver, porque aquí ya poco me quedaba, hice de todo, busqué trabajo, dónde quedarme, hasta le metí más duro al cerro y al gym, porque en mi nueva vida no cabía la flojera ni la gente poco disciplinada. Compré el vuelo con dirección a Bali, luego a Beijing y de ahí Guangzhou. Los planes han cambiado, voy con el corazón sano y con los ojos sobre mi objetivo, 32 días que costearé a base de mi esfuerzo físico e intelectual, me enorgullece ser una persona fiel a sus convicciones e ideales, aún cuando esto implique perder amigos.

    Busco dejar el dolor y el rencor atrás, liberarme de desconocidos y cercanos que nada aportan a mi vida. Deseo encontrar la fuerza para crear piezas artísticas para mí y convertirme en mi promotora, representante y agente, pensar en lo extraordinario que es ayudarse a sí mismo.

    Una vez más la ayuda llegó cuando la necesitaba, cuando me negué a recibirla. En Indonesia me espera +Mariana Rivera y Andre Carlesso,  dos amigos que junto con Joana Prata han estado en los momentos más importantes de mi vida, esos en los que la búsqueda personal me ha llevado a rincones inalcanzables para mi yo común. Abajo de la línea del Ecuador nos encontraremos con el sol, con otro huso horario, he de experimentar el viaje a través del tiempo en coordenadas aún desconocidas. Mis zapatillas deportivas, las botas de hiking, la mochila de ataque, las barras energéticas, la cabeza, corazón y piernas, vaya, todo está en su sitio. 

jueves, 30 de mayo de 2013

Conociendo a Sor Juana


Empaqué la maleta el 23 de mayo, había googleado el nevado de Toluca para ver recomendaciones y cumplir mi meta de subirlo y regresar con más kilómetros en las piernas y la foto que quedaría de prueba. Los zapatos deportivos como siempre llegaron intactos, sin quejas, sin raspones, ni abolladuras, simplemente contentos de haber llegado a su destino y listos para ser amarrados y pisar nuevas tierras.

El viaje no era para correr, eso lo tenía bien claro, era para acompañar a Joel a recibir su presea, pues recientemente le habían avisado que había ganado el Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz en la categoría de cuento con su libro Rojo Semidesierto, entendido esto, la prioridad era justo eso, ir por su galardón y el resto era un extra.

Nuestros anfitriones se portaron de lujo, Marco Aurelio, miembro del Consejo Editorial de la Administración Pública del Estado de México fue por nosotros al aeropuerto de la Cd. de México acompañado de Javier, el trayecto hacia Toluca se me hizo largo, pero la vista valía la pena, pues cuando se vive en desierto, rodearse de un bosque repleto de coníferas surte efecto en la vista y la boca del estómago.

Al llegar decidí dormir un poco, ya más tarde paseamos por el Centro de Toluca, no creí que algún día visitaría ese lugar, lleno de edificios antigüos, gente tan diferente a la del norte y un aire frío, de los que se disfrutan.

El sábado Marco Aurelio fue por nosotros al hotel y nos llevó a Metepec, un municipio aledaño a la capital, al llegar caminamos unos pasos y entramos al Bar 2 de abril, lugar donde nació la garañona, una bebida verde a base de hierbas, desde luego la probamos, al igual que la garañona preparada [coctel con garañona, limón, agua mineral y anís]. Continuamos nuestro recorrido por la ciudad/pueblo y llegamos al taller de Adrián González, artesano local iniciador del árbol de la vida, recorrimos su espacio mientras nos contaba la historia de su arte, de su obra, en sí de su vida.
Luego nos dirigimos a casa de nuestro anfitrión, su esposa Betty nos esperaba con un platillo que ellos llaman "taco plaza", incluye chicharrón, carpa ahumada, camarón de río, queso y muchas cosas más que no recuerdo, se come con tortilla y pápalo al gusto.

A la comida le siguió una botella de tequila en el estudio de la casa y lectura de poesía del Maestro Chavezmaya, además de la firma de dos de sus libros que ahora pertenecen a la Biblioteca de los Flores Cervantes.

Como llegamos a las 11:30 al Fiesta Inn, la idea de correr y de ir al Nevado, nuevamente se quedó en planes. La mañana siguiente fue la misma historia. Visitamos el cosmovitral, un jardín botánico que por un momento me hizo recordar Balboa. Más tarde nos encontramos con Rafa, un amigo de Joel, ah pero antes de esto habíamos comido por segunda vez el famoso chorizo de Toluca.

A las 2 de la tarde conocimos a la mayoría de los ganadores del Sor Juana, platicamos en el restaurante del hotel y al término, por fin me fui a correr por las calles, me dirigí rumbo a lo que yo creo era el sur, el camino fue pesado, el adoquín me cansó rápidamente los pies y el dolor en la pantorrilla derecha volvió, decidí subir una rampa que me encontré muy al estilo zacatecano, eso logró mitigar el dolor, la bajada me supo a gloria, a pesar de que la altura no me afectó los pulmones, el terreno sí provocó que mi rendimiento bajara considerablemente, no cumplí la meta de correr 19k, me quedé en 12k y el gusto de ponerle otro puntito a mi mapa.

El Nevado de Toluca tendrá que esperar por mí, en la vida hay momentos mágicos en los que uno cambia las agujetas por tacones. Desde luego, la cherry del pastel fue el lunes durante la ceremonia de premiación, me temblaba todo cuando escuché el dictamen que le dio el triunfo a mi chico, a Joel. Luego una pregunta: ¿algún día lograré algo similar, quizás convertirme en la primer mujer que corra de Tijuana a Los Cabos?

miércoles, 29 de mayo de 2013

Potato chip rock/ Mount Woodson

On the edge #hiking #marathonflor
La primera vez que escuché de esta roca fue en una reunión con mis amigas Oli y Adriana, imaginé que estaba muy lejos y que quedaría como uno de los tantos planes que hago y no llevo a cabo en el momento. Esta vez la historia fue diferente, sin pensarlo, ese domingo 14 de abril nos dirigimos a Mount Woodson summit en San Diego, Ca.

#1 baby! #hiking #poway
Nuestro recorrido empezó a las 6 am, Joel y yo quedamos de vernos con Carlos, quien vive en Tecate, pues habíamos quedado que el cruzaría su carro una noche antes para evitar las largas filas y aprovechar al máximo el día. Así fue.

A esto le llamo felicidad #hiking #poway #marathonflor
Al llegar a Poway, nos encontramos con un lago, áreas verdes y varias rutas para hikers, la nuestra era: Mount Woodon trail, la meta, llegar a la cima para tomarnos la icónica foto sobre la pieda en forma de papa frita.
Iniciando #Poway #hiking
#hiking #love ♥
In the waiting line #hiking

lunes, 24 de enero de 2011

Viaje al pasado PARTE I

El primer día de noviembre ocurrió un sismo de 6 grados en la escala de richter, dejando destrucción tras los 3 minutos de duración y sus respectivas réplicas, todavía a un mes del acontecimiento había noches en las que el cuerpo me temblaba y el miedo me evitaba conciliar el sueño, la mente no descansaba, el cuerpo lo resintió, una tremenda bronquitis se hospedó, no se fue sino hasta después de un mes. Todo lo anterior afectó mi rendimiento, mi notoria sonrisa se fue de vacaciones, sin decirme a dónde, yo desesperada anduve preguntando por ella, mi capacidad vital, esfumada, las 20 vueltas en la alberca eran difíciles de lograr, los 10k en el parque, simplemente de muerte, las salidas nocturnas suspendidas, eso sí, las llamadas de los amigos nunca faltaron, al igual que los múltiples ofertas de parte de ellos, todas con la intención de hacerme feliz. Mi familia siempre al tanto para ayudarme a salir del abismo en el cual había caído y a pesar de ver a los socorristas tirándome cuerdas yo no quería ascender, estaba cansada, exhausta, sin ganas de nada, sólo de dejarme morir ahí en ese gran hoyo.
La semana previa al término del 2010 compré un boleto de ida a Zacatecas, nunca había adquirido un pasaje sólo de ida, a esas alturas no tenía respuestas, sólo interrogantes con múltiples alternativas.
El 01 de enero partí de Tijuana, sin emoción, sólo una maleta llena de ropa negra, ni siquiera me di cuenta de ello sino al llegar a mi destino. Al estar en la casa de la abue, nadie me preguntó nada, todos respetaron mi silencio, tal vez se me notaba en la cara la tristeza, me veían con lástima, con lo que a mí me molesta eso, es el peor de los sentimientos, parecía un pedazo de mierda.
Un día en una de mis caminatas por el centro de la capital zacatecana entré a la oficina de turismo con la firme intención de recibir orientación para viajar y conocer mi estado natal, me regalaron unos mapas, platiqué un poco con el chico que me atendió, quien seguro pensó que yo era una turista. Apenas hoy a casi 25 días de mi llegada empiezo a creer lo escrito en mi acta de nacimiento.
Hice unas llamadas, mi maleta, y, un sábado a las 7 pasadas de la mañana tomé un camión rumbo a Aguascalientes, al llegar a la central camionera el frío y la soledad se apoderaron de mí, mas algo salió, fui al baño, me vi en el espejo, me puse bonita, ya estaba lista para llegar a Apulco.
Justo al subirme al "omnibus" que me llevaría a mi destino escuché el primer "güerita"(no me gusta ser llamada así), comprendí que no era nada malo ni despectivo, me dejé llevar, el conductor me ponía nerviosa, no me dejaba de ver en todo el camino, lo preocupante era su distracción, no quería un accidente. Pasamos por Teocaltiche, debí preguntar dónde estábamos, mi memoria de la infancia no es la mejor, apenas si tengo recuerdos. Al llegar al crucero de Apulco me dice el chofer: Güera, ya llegamos, aquí es, a ello repliqué:
- Me dijeron que sí entraba.
- No güera, no entra, si me hubiera preguntado a mí yo le digo.
- No hay problema, gracias, buen día.
Me bajé en la carretera al igual que otras dos señoras provenientes de Teocal, gracias a ellas supe que pasaba una combi, tuve suerte, en cuanto crucé el camino iba pasando el transporte, me subí y 3 kilómetros después ya estaba en la glorieta frenta a la iglesia del pueblo.
- ¿Cuánto le debo?
- 4 pesos.
Glorieta e Iglesia de Apulco, Zac.
Saqué mi celular para marcarle a mi papá, pues me había acordado de él durante todo el trayecto, como niña de papi me puse sentimental, hasta se me hizo un nudo en la garganta, estaba parada entre el Centro de Salud y el ex Jardín de Niños donde mis padres hicieron sus respectivos servicios sociales y se conocieron, claro y a unos pasos de mi antigüa casa.
Caminé a la tienda de mi tío Armando, con miedo de no conocer a nadie, al entrar vi a un señor haciendo cuentas con un vendedor, no podía ser nadie más que al tío que YO andaba buscando, me preguntó una muchacha: en qué le podemos ayudar, yo dije: vengo con mi tío Armando, entonces él volteó y me presento a la "muchacha", Norma, esposa de mi tío David, hicimos click enseguida y me hospedaron en su casa por el fin de semana.
La primer parte de mi viaje había concluído, el cómo tras 15 años de ausencia había llegado ahí, a San Pedro Apulco, Zacatecas, rancho de mi infancia, un minicosmos de los olvidados y siempre recordados.
Los vestigios de un gigantesco árbol que veía desde mi ventana de los 6 a los 12 años.

En esta iglesia fui a misa durante varios años, canté en el coro, comulgué y estudié catecismo.


Escudo de Apulco en las escaleras de la Presidencia Municipal, cuna de caciques al estilo Ley de Herodes.

Kisco del pueblo, donde tocaba el pandero en la banda de Apulco.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...