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jueves, 25 de agosto de 2016
El último mensaje
Me puse a buscar el último mensaje que me mandó mi papá, por aquellos días tenía un iphone 4, whats app todavía no era el hit y el imessage muy pocos lo usaban, así que fue un SMS común y corriente. No lo encontré, se quedó en mi primer smartphone.
Su texto decía algo sobre la vida comparada con el maratón, me lo mandó porque creyó que había salido huyendo de Tijuana, de su ciudad que tanto quería, la verdad era cercana pero huir no era precisamente lo que yo hice en febrero del 2011, salí rumbo a casa de mi abuelita Chelo a encontrar la paz en su patio lleno de pájaritos y macetas.
Quiero acordarme bien de esas líneas, ya no puedo, he iniciado la etapa del olvido, esa a la que tanto le temí desde el día que mi padre salió envuelto en una sábana de la casa de Otay y sabía que por más que intentara jamás podría escuchar su voz hermosa ni sentir sus abrazos. Me prometí ya no estar triste, ya no recordar ese 31 de agosto, puros intentos y puras palabras.
jueves, 3 de febrero de 2011
Ligue a través de un SMS
Todo comenzó en Apulco, luego se mudó la historia a facebook para migrar a la vida real otra vez, Ani, mi amiga de la infancia me encontró y nos pusimos al tanto, quedamos de vernos en Guadalajara, allá vive ella, llegué el viernes 28 de enero a la central de autobuses, para luego tomar el 601 sino me equivoco, bajarme en Tetlán, caminar a la estación del tren ligero, agarrarle la onda a esa onda y finalmente subir al tren rumbo a Juárez si es que recuerdo bien, la idea era llegar a la Avenida Vallarta.
Tras sentarme, me flanquearon dos hombres, el de la izquierda sacó su celular, yo iba en lo mío, pero sentía una fuerte presencia difícil de ignorar, volteé de reojo y alcancé a leer un texto que según yo decía: "CÓMO TE LLAMAS? Eres muy atactivo". El tipo le daba vueltas al asunto, haciendo como que iba a escribir, pretendiendo pulsar las teclas, pensé: osea, se cree guapo y me quiere presumir, así como para que yo también crea que lo es.... Siguió, siguió y siguió, luego me percaté que se refería a mí, el mensaje era dirigido a mí, me paralicé, después escribió algo más que yo ya no leí, pero casi me ponía el móvil en la cara. No les pasa que cuando están en una situación incómoda se paralizan, claro está que debí levantarme, no sé por qué no lo hice.
Tras varios intentos de su parte por hacerme leer su SMS no mandado, sólo mostrado a través de su aparato, se le prendió el foco y escribió algo en inglés, tal vez creyó que yo no hablaba español, con tremenda mochila, seguro parecía turista. Para esas alturas el ya le había picado al celu para hacerlo timbrar en repetidas ocasiones para llamar mi atención, en la cima mi desesperación llegamos a la estación Universidad, se bajó y yo me sentí tranquila otra vez.
Debo aceptarlo, que forma tan original, nunca me habían tirado la onda de esa forma, por ello, aplausos para el mudo.
Tras sentarme, me flanquearon dos hombres, el de la izquierda sacó su celular, yo iba en lo mío, pero sentía una fuerte presencia difícil de ignorar, volteé de reojo y alcancé a leer un texto que según yo decía: "CÓMO TE LLAMAS? Eres muy atactivo". El tipo le daba vueltas al asunto, haciendo como que iba a escribir, pretendiendo pulsar las teclas, pensé: osea, se cree guapo y me quiere presumir, así como para que yo también crea que lo es.... Siguió, siguió y siguió, luego me percaté que se refería a mí, el mensaje era dirigido a mí, me paralicé, después escribió algo más que yo ya no leí, pero casi me ponía el móvil en la cara. No les pasa que cuando están en una situación incómoda se paralizan, claro está que debí levantarme, no sé por qué no lo hice.
Tras varios intentos de su parte por hacerme leer su SMS no mandado, sólo mostrado a través de su aparato, se le prendió el foco y escribió algo en inglés, tal vez creyó que yo no hablaba español, con tremenda mochila, seguro parecía turista. Para esas alturas el ya le había picado al celu para hacerlo timbrar en repetidas ocasiones para llamar mi atención, en la cima mi desesperación llegamos a la estación Universidad, se bajó y yo me sentí tranquila otra vez.
Debo aceptarlo, que forma tan original, nunca me habían tirado la onda de esa forma, por ello, aplausos para el mudo.
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