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viernes, 16 de agosto de 2013

Primeros pasos


Hablar de muerte como se habla de respirar es ahora necesario, nunca antes lo fue, era incapaz de entender lo que es escuchar, ver, oler el último respiro de alguien con quien has convivido todos esos años. 

Pensar en formar una familia sólo para honrar la memoria de los que te han abandonado también está en las tarjetas de conversación. Esta es una nueva forma de vivir.

Respirar a los 30 no es lo mismo que cuando das tus primeros pasos, la cabeza se llena de dudas, de planes, de sueños lejanos y realidades alternas, los golpes duelen, cuando lloras no te levantan, nadie te agarra de la mano o te animan a hacer "un solito". Ahí anda uno agarrándose de las sillas, de la pared, del sillón, de lo que se deje agarrar para decir: miren, ya camino.

martes, 16 de noviembre de 2010

Aprendiendo a decir "adiós"

   Mi mamá dice que aprendí a caminar rápido, pues siempre he sido muy inquieta, me gusta ir, desplazarme, conocer, encontrarme con "lo nuevo", sin embargo nunca en mis 27 años de transitar por este mundo le he preguntado cuál fue mi primer palabra, mañana a primera hora indagaré, ojalá se acuerde, pero estoy segura que no fue "adiós".
   He intentado decir adiós en numerosas ocasiones, uno aprende por imitación, porque escucha, ve, siente, palpa, seguimos ejemplos, repetimos, yo no escucho seguido la palabra en cuestión, porque me han enseñado lo mala que puede ser. En los discursos de graduación ahí esta, obligada a meterse entre líneas, pero el mensajero dicta otros sinónimos para no llenar de lágrimas los ojos de quienes lo escuchan; nos quedamos con lo último escuchado y así olvidamos lo precedente.
   La primera separación que afectó mi vida fue cuando mi padre se despidió de nosotros una velada cualquiera, con motivos fuertes, los cuales no me fueron explicados, recuerdo un "nos vemos pronto" y así fue, no sufrí, simplemente me acostumbre a esperar, al final ni lágrimas derramadas ni cicatrices de concurso.Hasta entonces no oía este pentáculo(así me gusta llamarle), sólo términos semejantes, simples bye-bye's, ciaos, nos vemos, hasta luego's, hasta pronto's.
   Llegado el momento decisivo de enfrentarme a mi realidad y obligada a pronunciar un vocablo lejano a mí... no pude, me ha pasado en varias ocasiones, he renunciado de trabajos insípidos, mudado de ropa y de ciudades, deslindado de amoríos fortuitos y me he arrancado sentimientos de amor sin ser capaz de juntar esas 3 vocales, 2 consonantes y un acento.
Fotógrafo: Xavier Díaz de León/Modelo: Flor Cervantes/Hair:Aldo Focus Salon
   Esta noche quiero aprender, deseo decirle adiós, a él, no sé cómo ¿dónde dan clases para tan desdichada acción?
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