Mostrando entradas con la etiqueta humans of new york. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta humans of new york. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2015

Los padres aún en las peores circunstancias quieren lo mejor para sus hijos, crecí creyendo esto, así como un hijo educado con valores de respeto siempre buscará las formas de mostrarse agradecido ante un gesto de bondad y humanidad como el de este hombre y su familia.


"Estudié para ser maestro, pero soy joven, así que supe que sería forzado a pelear. No me gusta pelear. No me gusta la sangre. Pero era el único trabajando así que no pude dejar a mi familia o pasarían hambre. Pero mi madre me rogó que me fuera. Me besó los pies. Dijo que no le importaba morir de hambre si sabía que estaría a salvo. Contraté un traficante pero tomó todo mi dinero y me dejó en la frontera. Me dijo que llamaría cuando el paso fuera seguro, pero luego apagó su teléfono. Estaba solo y varado sin dinero. Le llamé a mi madre y dijo que le rezaría a Dios para que enviara alguien a ayudarme. Luego conocí a este hombre. Le dije mi historia y me prestó el dinero que necesitaba para llegar a Europa. Me trató como alguien de su familia. Le pagaré cuando llegue a Alemania, por lo pronto estoy tratando de regresarle el favor ayudándole a cargar a sus hijos." (Viena, Austria)





miércoles, 30 de septiembre de 2015

HONY/Historias de refugiados sirios

Empecé a seguir a Humans of New York​ desde hace unos meses, me fascinó la idea de Stanton, tomar fotos a individuos en las calles de NY y contar su historia. Me pareció así porque mi padre siempre me alentaba a escuchar a todos, a saber más de su vida, para intentar entenderlos mejor, cada que me quejaba del comportamiento de alguien, eso me decía, ve por qué es así, otras nada más me decía: mándalos a la chingada, yo contestaba: no papi, cómo les voy a decir eso y venía el remate: bueno, diles que digo yo que se vayan a la chingada.

    Quizás me sigo doblando ante las historias de los refugiados porque en su huida veo también a los mexicanos, a mis familiares que abandonaron todo no por la guerra armada, sino por otra más silenciosa, la pobreza, ellos se fueron porque no había qué comer, no había esperanza. Ya es tiempo de contar sus vidas, no por lástima, no, no, no, no se confundan, hay que arrojarlas porque la admiración es tanta que no cabe en un solo corazón.

    Este es mi tercer traducción de la serie que Brandon Stanton inició en días pasados en su página oficial de facebook sobre los refugiados sirios, lo hago porque es mi forma de honrar a los sobrevivientes de una guerra que como todas no tiene sentido, porque podrá llegar a más gente.

“Mi padre era granjero y tuvimos 8 hermanos. Fui a Australia cuando tenía quince años porque mi familia no tenía suficiente para comer. Estuve en un barco por cuarenta días. Cuando llegué, no podía encontrar trabajo, no podía hablar inglés, y tuve que dormir en la calle. Sé cómo es. Así que todos los días manejo mi van al puerto y reparto pan a los refugiados. Mi hijo es mi socio de negocios. Me dice, ‘Baba, por favor. Está bien ayudar. Pero no todos los días.’ Aún así voy todos los días porque sé lo que se siente no tener nada.” (Kos, Grecia)


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...