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viernes, 5 de mayo de 2017

Cooper a 2,500 msnm

Cuando Julio me avisó que era tiempo de hacer la prueba de resistencia, sentí que el estómago se me volteaba, las piernas empezaron a temblar como cuando estoy a punto de tomar el micrófono en algún evento y el bloqueo mental me orilló a poner pretextos durante una semana. Estaba acostumbrada a que me obligaran a hacer ese tipo de pruebas y seguía al pie de la letra lo que me pedían sólo por cumplir, pero ese no es el estilo de mi entrenador, fue paciente hasta que llegó el 5 de mayo del 2011, a unas cuantas semanas de iniciar nuestro recorrido juntos, y dijo: Cuando estés lista.

Ese momento en el que estás esperando el balazo de salida en las competencias de pista es comparable a eso que cuentan pasa antes de morir, atraviesan la mente a toda velocidad toda clase de recuerdos y pensamientos fatídicos u olímpicos. No era una carrera mas yo sentía que de esas vueltas dependían los días por venir.

A los 12 minutos y la señal de has terminado, caminé muy lento hacia Julio y Memo, repasé mentalmente las vueltas a la pista y a contar con los dedos porque la cabeza estaba ocupada en la recuperación. Registré 2,490 metros a 2,500 msnm, así nació Cooper y mi regreso intermitente al atletismo.

viernes, 8 de abril de 2016

¿Cuál es el perfil ideal de los candidatos independientes?



En febrero del año pasado me aventuré al municipio zacatecano General Enrique Estrada porque me dijeron que el alcalde Raúl De Luna Tovar era el primer independiente en ganarle a la partidocracia mexican, antes de que viéramos al faramallero Bronco o al joven Kumamoto. La gente no quiere políticos, anhela hombres y mujeres sencillas que no se pierdan en la demagogia y en las falsas plataformas políticas, buscan a quien no se esconde en azules, rojos, verdes, morados o padrinos aletargados.
Esta mañana durante mi conversación telefónica con Raúl de Luna, le pregunté: ¿Cómo andas en cuanto a aprobación por parte de los ciudadanos? y él franco como es me dijo: Mira Flor, no hay un reporte oficial, lo que sí te puedo decir es que yo me propuse poner agua, luz y drenaje a quien lo necesitara y vamos en un 99%, nuestro trabajo ha sido salir a ver qué necesita la gente. Esto lo pude comprobar cuando no me puso ninguna traba para visitarlo en su oficina e hice antesala con varias personas que fueron atendidas una por una, así sin complicaciones. Me emociona saber también que en el 2013, Raúl ganó con 105 mil pesos, correteados entre familiares y amigos, además destaco la alta participación ciudadana en esa elección, la pongo de ejemplo y subrayo "la gente sí sabe lo que quiere, nomás hay que dejarla opinar".
El próximo lunes 11 de abril estará en Tijuana para acompañarnos a presentar "El perfil ideal de los candidatos independientes", resultado de nuestra encuesta, ¿cómo la ven, se puede o no se puede tener el gobierno que merecemos?

#Elecciones2016 #Tijuana #CiudadanoHarto

lunes, 31 de agosto de 2015

31 de agosto

Paisaje Santa Bárbara, Jalisco.

Mi papá siempre me empujaba, me presionaba, me exigía ser la mejor, se enojaba si me encontraba dormida por la tarde y convertía mi vida en un martirio cada que llegaba a casa con una calificación distinta al 10. Los propios golpes de la vida lo suavizaron, de ser el típico hombre jalisciense machista se convirtió en mi mayor apoyo junto a mi madre, entendió que su hija tenía alma de artista, y debía recorrer varios kilómetros para encontrarle sentido a la vida. La última vez que le dije que me mudaba, estuvo de acuerdo, también dijo: Está bien Menonita, vete a Zacatecas, nada más acuérdate que piedra que rueda no junta tierra. Me enojé y le contesté, lo aprendí de ti, necesito irme. Así fue, me dio la bendición y me fui el 17 de marzo del 2011, el resto ya lo conocen.
     Celebro su vida en este día en el que hace 4 años creí que moriría junto con él, porque no concebía un día sin sus regaños y cariños.
    Dr. Cervantes, aquí lo extrañamos mucho, otros no tanto, porque dicen que aún anda impartiendo sabiduría en los hospitales y que su memoria está viva, yo les escucho y recibo con gusto los comentarios alusivos a nuestro enorme parecido físico.

viernes, 9 de enero de 2015

Recorrido Flor & Joel


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Nos dimos el sí un veintisiete de septiembre del 2011en Tijuana, sin fiesta ni celebraciones, la partida de mi padre estaba reciente, vaya, no teníamos ánimo de organizar en grande. Decidimos pararnos frente al juez en las oficinas del Registro Civil del Palacio Municipal, acompañados de cuatro testigos y mi madre. Nos convencieron de ir a desayunar a La Diferencia al término de las firmas, huellas y algunas fotos con iphone en el lugar, ese restaurante era el último que visité con mis padres un dieciséis de diciembre del 2010.


    Un año después nos casamos en Zacatecas, aunque creo que Joel y yo ya estábamos casados desde aquel veinte de abril en que nos conocimos. Se me ocurrió, porque eso fue, una ocurrencia en mitad de la noche, que podríamos hacer una gran celebración, nos lo merecíamos, así que nos aventamos con amigos y familiares a la ciudad de plata y cantera, tres días fueron, callejoneada, unión en la iglesia de Fátima con recorrido nocturno en turibús y desayuno en las gorditas San Rafael.


Les comparto nuestro recorrido turístico:

Fátima 
Aquí se casaron Flor y Joel porque querían que el papá de Flor y su abuelita estuvieran presentes en la celebración.
Parque Enrique Estrada
Flor y Joel comían elotes mientras recorrían el Parque
Acueducto
Aquí les gustaba darse amor, era común encontrártelos dándose unos besos.
Quinta Real
Aquí nunca hicieron nada, ya despuecito, hicieron mucho, Joel logró convencer a Flor.
Av. Hidalgo
Todos los días Flor y Joel pasaban por aquí, aún antes de conocerse.
Teatro
Aquí Flor quedó de verse con Joel un 19 de abril, pero Joel se rockstareó porque Flor andaba con amigos y dijo que prefería verla al día siguiente, pero ellos solos.
Mercado
Aquí confundieron a Flor y Joel con una pareja casada y les preguntaron, qué cómo había estado la boda, enseguida se voltearon a ver y dijeron que muy bonita, al salir de una de las tiendas, sólo se rieron.
Starbucks
Un 20 de abril, Flor y Joel se conocieron, Flor fue por él a su casa, desde que se subió Joel al carro, no dejó de interrogar a Flor. Llegaron a Starbucks, pidieron un latte y un café del día, desde luego Joel invitó.
Hablaron de literatura, de Murakami, de John Fante, del blog de Flor, del trabajo de Joel, coquetearon y desde entonces se enamoraron.
Catedral
Joel le explicó a Flor quién hizo el retablo, y hasta la fecha Flor no se acuerda nunca que fue Marín.
Plaza de armas
Era común ver a Flor estacionada frente a la Plaza esperando a Joel.
NTR
Joel aquí trabajaba, salía regularmente a fumarse un cigarro al balcón, una vez que conoció a Flor, dejó el cigarro y en cambio, durante la semana cultural, salía al balcón, le hablaba a Flor cuando escuchaba alguna canción que a ella le gustara.
Hotel Santa Lucía
Aquí tampoco hicieron nada, pero sí les daban ganas.
Callejones
Es mejor no contar que pasó entre Joel y Flor en estos callejones
Fuente Conquistadores
Aquí Flor venía a darse la vuelta en carro después de haberle llevado comida a Joel a NTR.
Rafael Coronel
Este es el museo favorito de Flor.
Santo Domingo
Justo aquí Flor dejaba a Joel, quien cruzaba por el callejón para llegar a NTR, hubo algunas ocasiones que los conductores pitaban desesperados mientras que Joel se despedía de Flor.
Pedro Coronel
Este es el museo favorito de Joel.

sábado, 11 de octubre de 2014

TIJUANENSE GANA PREMIO JUAN RULFO DE NOVELA



Foto: Flor Cervantes


TIJUANA, B.C. A 11 DE OCTUBRE DE 2014.- El escritor tijuanense Joel Flores es galardonado con el Premio Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela 2014, por su obra titulada Nunca más su nombre, los resultados fueron dados a conocer este día a través de un comunicado oficial de la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes [INBA], en su página de internet.


El autor, asentado en Tijuana desde hace algunos años, y originario de Zacatecas, explicó que su primera novela retoma escenarios y conflictos que oscilan entre su estado natal y su ahora hogar, Baja California. Añadió que Nunca más su nombre es la segunda parte de una trilogía narrativa que inició con Rojo semidesierto, libro de cuentos premiado en el Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz en 2013, que busca enunciar, desde la realidad artística, los problemas latentes que vive la juventud mexicana, frente a la violencia estructural ejercida por el Estado.

Foto: Flor Cervantes

El acta del premio Juan Rulfo, firmada por los escritores Hernán Lara Zavala, Eduardo Antonio Parra y  Eusebio Ruvalcaba, destaca que la novela enviada con el seudónimo Paula San Juan  “consigue mantener la tensión dramática de principio a fin mediante un estilo directo, duro; sus personajes poseen la densidad necesaria como para humanizarlos desde el primer momento, y conmover al lector a lo largo de todas las escenas que constituyen la trama. El autor, además, demuestra en esta obra una madurez narrativa difícil de encontrar en una primera novela, lo que puede advertirse en el manejo de la estructura, los cambios temporales y el modo en el que los últimos instantes de la narración anuda todas las emociones desplegadas en la historia”.


Este galardón, uno de los mas importantes a nivel nacional, es convocado anualmente por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes [CONACULTA], el INBA, el Gobierno del Estado de Tlaxcala, a través del Instituto Tlaxcalteca de Cultura, y el Gobierno del Estado de Puebla por medio del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla, el ganador recibirá un diploma y la cantidad de $100,000.00 (cien mil pesos 00/100 M.N.).

domingo, 17 de agosto de 2014

A mí me gusta que suenen

Escuché que era demasiado largo el camino, algo de una carreta y una voz ronca. Era mi papá, guitarra en mano, sus ojos cerrados, la mente en un lugar que hasta ahora no he podido encontrar y yo estaba a la mitad de la primaria, vivíamos en Apulco, Zacatecas, era la primera vez que escuchaba esa canción, o al menos es lo que creo mientras trato de recordar el por qué me he acordado de Los ejes de mi carreta en la voz del Dr. Cervantes y no de otra como Solamente una vez.

Cada que nos daba por cantar, yo elegía puras de dolidas, así decía el Doctor, y cómo no, si aprendí la tristeza de él, de su dolor constante, del extrañar, de su romanticismo, del anhelo, de su ceño fruncido, de su fortaleza ante la adversidad. Él cantaba para olvidar, porque en ello escondía la ausencia del padre y sus secretos.

Habría de formarse un hueco para googlear y dar con Atahualpa Yupanqui.


miércoles, 18 de junio de 2014

Los que regresan

La sequía ha terminado. Luego de varios años, me animé a editar video, ayer por la tarde con mi Macbook Air, unos audífonos del iphone, un libro, mi cámara de fotos sony, unas impresiones y una voz , grabamos Los que regresan [ +Joel Flores  , Rojo semidesierto FOEM 2013] uno de los relatos que conforman el más reciente libro del escritor.

Aquí el resultado.


domingo, 23 de febrero de 2014

Digan lo que digan

Zacatecas - Vetagrande

Mientras corro, tal vez piense en los ríos. Tal vez piense en las nubes. Pero, en sustancia, no pienso en nada. Simplemente sigo corriendo en medio de ese silencio que añoraba, en medio de ese coqueto y artesanal vacío. Es realmente estupendo. Digan lo que digan.- Murakami

¿Ustedes en qué piensan? Yo, en ir a las Olimpiadas, en convertirme en la primer mujer que recorra la Baja corriendo, en mis pies y las ampollas que aparecen cada que atraviesa la barrera de los 15k. En el viento a favor, mis días en el equipo de atletismo, veo mis piernas, las siento, y una vez más los pies, luego el corazón, a menudo siento a mi papá a lo lejos, escucho sus pasos, su voz, su particular silbido y cuando cierro, ahí está con su 1, 2 y la mano extendida esperando un high five.



viernes, 25 de enero de 2013

Mis tacones, un minivestido, adoquín y el caballero que salvó mi trasero

Adoquín

Con la lluvia sueño más de lo normal, por eso la disfruto, también me da por acordarme de momentos mágicos que me hacen sonreír aún cuando la preocupación me tiene bien marcada la arruga entre ceja y ceja. Les cuento:

Una mañana de lluvia, tras haber terminado el noticiero de Azteca Zacatecas, en el cuál tenía un segmento, me dirigí a mi entonces hogar [la casa de mi abuelita Chelo], ubicado en el Centro Histórico de la ciudad, donde las calles son de adoquín y el aire antigüo del lugar se le cuela a uno por debajo de la ropa, en mi caso, justo por abajo del minivestido con el que los transeúntes y conductores me veían pasar, además de los tacones gigantes que suelo usar, la razón era obvia, me gusta verme "coqueta" en televisión.

El problema de verse "coqueta" en televisión, es salir al mundo real con la misma ropa, en especial si llueve, no les ha pasado que están viendo algún programa matutino en vivo y las conductoras andan con ropa muy reveladora, cabello espectacular, zapatos divinos aún cuando el clima no permite darse esos lujos y se preguntan, ¿qué les pasa a estas tipas, que no tienen frío? Pues no, no tienen frío, todos aquellos que han estado en un estudio de televisión no me dejarán mentir, las luces lo ponen a uno a tostarse, siempre tiene uno calor, hay que tener el maquillaje cerca para el retoque y el pañuelo para limpiar al sudor, además si se ponen nerviosos como yo, los jugos corporales son traicioneros.

Al dejar mi "coche" en la pensión, caminé como tantas veces a mi casa, para ello debía recorrer una cuadra en el atuendo que ya les describí, pero no contaba con un detalle que había olvidado por tantos años de ausencia, el adoquín cuando se moja, se torna muy resbaloso, es caminar literalmente sobre piedras, me sentía como cruzando un río. Llego a la pendiente, a la bajadita pues, no encontraba la forma de llegar a la Avenida Insurgentes, daba un minipaso, de ladito, del otro lado, por la banqueta, por la calle, traté de agarrarme de aquí, de allá, la lluvia encima de mi cabello "glamouroso", yo sólo quería hacer como los bebés cuando están aprendiendo a caminar o a bajar escaleras, sentarme y llegar a mi destino de pompis.

De pronto aparece un hombre que yo ví como príncipe de cuento de Disney, de una historia vaquera, jeans oscuros ajustados, camisa a cuadros, bota vaquera, cinto piteado y sombrero, voltea a verme, yo sonrío a medias por el miedo a caer, luego... desaparece al igual que mis esperanzas, 3 segundos después vuelve, había regresado, de pronto me dice: Señorita ¿gusta que le ayude? qué creen que contesté, desde luego dije sí y en menos de 1 minuto había logrado caminar en tacones sobre adoquín.

Mi conclusión de todo esto es que una mujer de la era moderna o de la televisión sólo puede usar en tacones en una ciudad como Zacatecas con más de 450 años de haber sido fundada si los caballeros no se extinguen.

sábado, 1 de diciembre de 2012

¡Niños, hora de comer!

Salí a comer con Joel, en la tele estaba el juego de ida de la tan disputada final de una de las ligas de fútbol mexicano que nunca me he ocupado por entender. Ahí estábamos en un "recuerdo de Zacatecas" porque aún cuando importé lo que más me ha gustado de mi ciudad natal, sigo con nostalgia tras mi regreso, será tal vez porque aunque detesto la palabra hubiera, desde el 28 de julio del 2011, es una palabra que siempre está la mano en mi bolsa de mano.
Pedí café de olla, por la misma razón que pido sopa de cebolla siempre que la veo en el menú, es mi propio reto de encontrar el mejor café de olla en el mundo, para comer sólo me conformé con una mulita. No lograba separar la vista de los comensales, incluso comenté: Esto es lo que disfruto cuando salgo a comer, ver gente, hay un vínculo tan curioso entre mesa y mesa. Tras ponerle punto final a mi frase, fue más difícil no observar a los rancheros, el solitario, los xolofans, el excholo y a la mesera, eran los únicos al alcance de la vista.
Me gusta etiquetar a los que comen e inventarles historias, por ejemplo, los xolofans fueron a ver el juego ahí porque no son fans de verdad y no les gusta gastar mucho en un bar, ni pensar invitar a los amigos a la casa de uno de ellos, les da flojera recoger cuando se van los invitados, además como ya dije, se veían muy codos.
Los rancheros no eran unos "cualquiera" eran adinerados aunque no les viera uno el billete por ningún lado, habían acabado su jornada de trabajo y como sus mujeres estaban enojados con ellos, tuvieron que salir solos a comer y a aguantar a los de al lado mientras gritaban cada vez que los Xolos estaban a punto de anotar un gol.
El solitario es un divorciado, perdió todo su dinero en los gallos y al separarse de su mujer, otro que sale a comer porque no hay quien le cocine.
El excholo era el que más me jalaba, llegó con su chica, una mujer guapa a su manera, tan rubia como Barbie y con curvas tipo Tongolele, también iba la suegra, la arrinconaron y ni le dirigieron la palabra, el peloncito tenía facha de malote sólo por los tatuajes y su look de pocho que trabaja en el otro lado, usa dickies a diario y por eso puede invitar a su jaina a echarse una carnita asada, incluso cuando no hablen durante toda la comida.
Mi mesera estaba cansada, pero como es una profesional, supo darme una buena explicación cuando le reclamé por un pelo que encontré en mi cabello,para mi sorpresa no lo era. Me cayó bien, le dejamos buena propina.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sí acepto

A todos nos llega el tiempo de decir sí. Durante más de 2 décadas me dediqué a llorar en bodas ajenas, creí que pasaría lo mismo en la mía. No pasó. Me dediqué a reír y ser feliz, por una sola razón, se me dio la gana.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Canto de pájaros

--- Pollitos de colores
4 años creo haber tenido, entonces me gustaban las aves de corral. Tuve un pollito de un color distinto al amarillo, lo recuerdo con amor, habíamos llegado a casa de mi abuelita Chelo, no sé si nos dieron los pollitos a mi hermano y a mí, ahí o ya los traíamos con nosotros desde la calle, recuerdo ser feliz con el pío pío.

--- Gallina sin cabeza
Nos mudamos a Teocaltiche, seguro ni podría pronunciar el nombre, era cuando yo decía "jojoles" y "chalchicha" con un tono tan chiqueado que seguramente ni mi mamá me soportaba.
Teníamos unos tíos en el pueblo, ahora ya es ciudad, supongo que era en las afueras. Estuve jugando con una niña en la calle y mi mamá platicaba con la tía. Flor, mira, mi abuelito va a matar una gallina, ven, vamos a ver, vamos a ver. No debí ver, le cortaron la cabeza y la gallina siguió corriendo decapitada, ensangrentada, dio unos pasos y cayó al suelo.

--- Plumas de ave de corral
Tuve por fin mi recámara, con una gran pared tapizada con los pitufos, los vecinos del lado tenían un gallo que subía a la azotea que daba a mi ventanal todas las mañanas, creo que ahí empecé a odiar levantarme temprano, ese monstruo de la creación se pisaba a las gallinas de su corral, cuando pasaba rumbo al río por la ruta larga, veía plumas en el patio de al lado.

--- Picos abiertos y perros contentos
En una de esas excursiones al río, vi al perro blanco de los vecinos con plumas saliendo de su gran boca, sí, el que me mordió, de pronto me paralicé, no entendía por qué un perro tenía plumas saliéndole del hocico, contemplé nuevamente la escena, perro amarrado, perro acostado, perro contento, gallina con pico abierto, gallina tirada, gallina en hocico de perro, señora con problemas de hablar, señora gritando a perro, Flor corriendo.

--- Gallo necio
Otra vez emprendimos el viaje, ahora hacia la esquina noroeste de México, llegamos con mi papá, el había partido en marzo, ya instalado en un departamento en el Módulo 1 de la Delegación Mesa de Otay de la Colonia Nueva Tijuana en el municipio de Tijuana del Estado de Baja California, José Revueltas número 62, una calle con vecinos de todo tipo, traileros, swapmeeteros, testigos de Jehová pero mayormente dealers y consumidores. Mis papás no me dejaban ir ni a la esquina a mis 11 años [o 12] de edad. Era tan apretado todo en esa calle y en nuestra casa, nunca me he atrevido a llamarle hogar, que la recámara donde dormían mis padres estaba atiborrada de ropa, zapatos y otras tantas cosas, la cocina era muy pequeña, al lado la sala/comedor/cocina/recámara de Efrén y mía, dormí en litera, en la parte de arriba, salvo cuando venían mis abuelitas, entonces dormía con la abue en turno en la parte de abajo. No había boiler, me levantaba a las 5 am de lunes a viernes a poner a calentar dos cubetas de metal llenas de agua para bañarme. Todo era tan poco común, tan apretado, tan feo, tan triste. Un día, al llegar de la secundaria, casi vomito del horror: un gallo se había metido al departamento, no quería salir, supongo que no sabía cómo y estaba más asustado que yo. Agarré una escoba, lo golpeé, pero sólo saltaban plumas. Se subió a la mesa, a la estufa. Se metió al baño, a la regadera, a la litera, a mi cama, allí se quedó en una esquina, inmóvil.

--- Jaulas y cantos
Cuando nos fuimos a Tijuana, Bethoven y Pinky fueron a dar a casa de mi abuelita Chelo en Zacatecas, un día al entrar a la casa, vimos un cementerio de pájaros, plumas por todos lados, los periquitos del amor habían estirado la pata, sólo sobrevivió la paloma y el perico, mis dos perros saltaban del gusto, a mí me dieron tanto asco que no los quería cerca de mí. La pobre de mi abuelita estaba muy preocupada, todos sus pájaros y los que cuidaba de mi tía Rosy murieron, ahora qué diría.

--- Comida para canarios
A mi abuelita Chelo siempre le han gustado tres cosas: la nieve, las plantas y los pájaros. Las dos primeras me generan placer, la última repudio. He aprendido a querer un poco a los pajaritos, no a las aves de corral, por mi abuelita, sólo por ella. Pues les habla con tanto amor, con ternura que sólo una viejecita puede tener, les da de comer, les cambia el agua, les da manzanas partidas a la mitad, su lechuga, les dice cosas bonitas. Y me pregunta ¿Florecita, por qué no te gustan los pájaros, ve nada más, a poco no se te hace bonito como cantan? en especial los canarios.

--- Tipos de aves
Mi abuelita Chelo ha tenido varios pájaros, desde el incidente del cementerio provocado por mis perros, ha ido cambiando sus gustos, ahora tiene canarios, muchos y muy bonitos, tiene al que nombré el copete plano, al naranja, el color plata, uno que parece común y corriente, uno blanco, una paloma que se ríe de mí y mi favorito, un cardenal rojo, espléndido, con carácter, si no fuera porque tiene pico, dos patas, alas y es extremadamente nerviosa, diría que es perro.

--- Por qué mueren los canarios
Me fui a Zacatecas, llegué un 19 de marzo, desde entonces he evadido poner y quitar las jaulas de los pájaros, ni se diga cambiarles el papel donde hacen popó. Desde que estoy en casa de mi abuelita Chelo me siento rara pero en casa, nunca sé dónde están las cosas. Abuelita, dónde está el azúcar, abuelita dónde está el aceite, abuelita ¿qué es esto? Ay mija, pues la comida de los pájaros, mmm no sé nada de pájaros.

Una tarde sonó el teléfono, sólo estábamos mi abuelita y yo en casa, era mi primo Beto de Guadalajara, Florecita les tengo malas noticias, falleció mi mamá. ¿Cómo, mi tío? No Flor, mi mamá ¿Quién, mi tía, tu mamá, mi tía Jose? Sí Flor. Cuánto lo siento. Días antes había muerto un canario.

--- Silencio
Mi abuelita Chelo enfermó, la llevé con el doctor, tras los resultados de los estudios que le hicieron, todo apuntaba a que era el hígado, hacía falta hacer más exámenes, pero la doctora fue dura y dijo que no había mucho caso en empezar tratamiento, pues con ese tipo de enfermedad no duraría mucho y era mejor darle cuidados paliativos, me pidieron que no dijera nada, me callé, sólo me dediqué a evadir su enfermedad. Me iba con Joel, regresaba y platicaba un poco con ella, lloraba a solas y le pedía a Dios que no muriera.

Todos los días recorría las jaulas de los canarios, todos se veían bien, me dio esperanza, pensaba, si no veo a ningún canario enfermo, mi abuelita no morirá.

Tres meses después un canario estaba esponjadito. Tío el pajarito está todo hecho bolita, tendrá frío. No mija, está cambiando sus plumas, todos los pájaros cambian de plumas. El canario murió, me alarmé.

Llegué a casa, la puerta de la recámara de mi abuelita estaba cerrada, tenía semanas en cama, vi a mi tío Hugo a su lado, me dijo ya se está yendo. Sentí un gran dolor, nunca lo había sentido, me pidió calma, así lo hice. Esa tarde era el inicio del fin. Por la noche dejó de cantar el canario más bonito de esa casa, el único pajarito que me ha gustado hasta ahora.

--- Cambio de jaula
Saqué al pajarito de su jaula, se lo llevaron sin que yo me diera cuenta, sólo lo volví a ver cuando ya estaba en una vitrina, luego en su nueva jaula, una cajita de madera.

--- Collar de plumas
El canario me dejó sus plumas, me hice un collar, me lo pongo con vestido, cuando traigo pantalón, hasta para correr, duermo con él, ahora ya no podré hacer todo lo que hacía antes de que dejara de cantar, porque los canarios no van al mar ni salen de juerga. Estoy atenta al canto de los pájaros. Voy a sacar las jaulas.

En cautiverio

domingo, 24 de abril de 2011

80 besos/hora

El coche se averió a tan sólo 15 kilómetros aproximadamente saliendo de Zacatecas, a la altura del entronque a Machinez, no logramos echarlo a andar. Ahí estaba él, consternado por su auto, preocupado por mí, yo sólo ideaba formas de hacerlo sonreír. Estuvimos varados por alrededor de 4 horas, el motor no daba marcha, los corazones iban a 80 besos por hora, a mí no me importaba estar a 30 grados centígrados, sudando, esperando la grúa, porque yo avanzaba más rápido que un jet, A/C incluído, mascarilla de oxígeno por si faltaba el aire y paracaídas por si había algún percance.
Me gusta la velocidad, los caminos llenos de curvas, pendientes, andar por las montañas, en medio de desiertos, con vista al mar, un sol que se pone, una luna iluminante y un velocímetro marcando los besos por hora.

lunes, 11 de abril de 2011

¿Por qué corro?

Todos tenemos altas y bajas, gustos y disgustos, amores y desamores, a mí, las piernas me han dado de todo, son como un libro de cocina mexicana. No importa la página en que lo abras, te gustará el banquete.
A los 16 empecé a correr tras mis intentos frustrados de jugar el deporte que decía a mí me gustaba, el volibol, apenas si jugué unos 10 partidos en la secundaria, todos perdidos, nuestro equipo probablemente era el peor de la categoría. Intenté con el futbol de banderas, para variar no se pudo, no por falta de voluntad, sino de la existencia de una liga y equipos contra quienes jugar... al menos eso me dijeron, creo que en ese punto mis papás ya estaban un poco hartos de invertir en equipo deportivo. Luego un día, realmente no recuerdo como, conocí a la entrenadora Carola, por alguna razón estaban haciendo equipo de Atletismo en el CETYS y yo quise intentarlo, ya corría 10 vueltas diarias en la pista de tierra de la escuela, a veces sola y otra acompañada por Pamela y Alma Rosy.
Así inicié mi travesía a la Unidad Deportiva de la Vía Rápida, a partir de esos días, quedé prendada de la pista, del verbo correr. Tuve mis momentos de gloria, lo más que logré fue llegar al Regional en Hermosillo, donde para variar me ganó la mente y dejé que me robaran el pase al Nacional, mi marca clasificatoria para arrancarles el primer puesto era superior a la de esas 2 que se fueron, las dejé, idiotamente, pero de todo se aprende.
Dejé de correr porque dejé de ganar medallas, lo atribuí a mi lesión del tobillo derecho, fui de picada, cada derrota era un golpe duro, me encontré mil pretextos para huir. Así lo hice, partí y no volví sino hasta el 2010.
Menciono el 2010 porque realmente fue cuando me discipliné, pero ¿por qué decidí volver? la respuesta es simple, estaba en un trabajo absorbente, demandante, con sobrepeso, la salud y cara deterioradas, ya no me gustaba... en junio tuve una epifanía... vi llegar a dos amigas a la meta del Rock 'n' Roll Marathon de San Diego y yo sólo pensaba, cómo diablos estoy aquí y no ahí. El lunes ya estaba corriendo.
Obtuve la disciplina necesaria para levantarme a las 5, 6 o 7 am de acuerdo a la agenda del día, correr 10k diarios por un mes, irme a Zacatecas a hacer altura durante 10 días y correr el 11 de julio mi prueba más larga hasta entonces, el Medio Maratón Bicentenario de Tijuana, creí haría 2 horas 30 minutos, el resultado fue distinto, 2 hrs. 1 minuto. El corazón se me salía del gusto, las piernas se sentían espléndidas, la mirada en el horizonte, mi alma simplemente feliz.
A la semana ya estaba pensando en mi próxima prueba, así que decidí correr otro medio maratón, contra todas las recomendaciones de mis amigos corredores, lo hice, crucé la meta del Medio Maratón de L.A., también de la serie Rock 'n' Roll, bajé mi tiempo, pero no estuve contenta, descansé un tiempo, volví a caer en un hoyo, dejándome llevar por la depresión de la vida real, de mi realidad, del desempleo, de la traición, no sabía qué hacer, sólo quería dormir, ya la dieta que tantos resultados me había dado, ni la quería seguir, simplemente el apetito, mis músculos y mi determinación se esfumaron.
Nuevamente las piernas me rescataron, reclamaron la pésima forma en la que las tenía, comencé a nadar, había corrido un poco, sólo un poquitico, el 20 de marzo ya estaba corriendo, otra vez en serio, el 21 me sentí llena de júbilo, había encontrado entrenador, compañero de atletismo y lo mejor, tenía la sensación de haberle encontrado sentido a mi vida... a partir de ahí, las cosas fueron... sí.... corriendo hacia mí.
¿Por qué corro? Porque me hace feliz.

viernes, 25 de febrero de 2011

Zetas

¿Quiénes son los zetas? La primera vez que supe de ellos fue por la revista Proceso, luego una que otra mención en las noticias y hasta una cadena por correo electrónico. Hoy supe quiénes son, o al menos eso me contaron Joel y Blanca, una pareja mexicana con un bebé de 1 año llamado Salvador.

Llegué al Aeropuerto Internacional de Zacatecas pasadas las 11, documenté y pasé a la sala de espera, no sin antes pasar por el filtro de seguridad, ahí los ví por primera vez, yo malhumoradamente hice cara de por qué diablos no se apuran, por qué diantres traen eso en la maleta sin documentar, argh, otros paisanos, bonita costumbre la mía de pensar así, de hacerme juicios de los que dejan mi país para buscar una mejor vida.

Me senté a leer y de reojo alcancé a verlos, me pareció curioso su aspecto tan desalineado y no parecía importarles, en fin, seguí leyendo sin culpa, total a mí también las señoras de rebozo y los hombres de sombrero me veían raro, pues órale, la jungla.

Fui al baño, al regresar ya había una línea inmensa para abordar, ¡Bah! yo me espero, así lo hice, al entrar finalmente al avión, oh sorpresa, mi asiento estaba ocupado por él, respiré hondo, lo vi y le dije, ese es mi asiento, se paró inmediatamente de buena forma y recapacité... - No, no se preocupe, ya está instalado, no me incomoda ir en el pasillo.

Tomé asiento y de mi lado izquiero la cabeza de un bebé durmiendo. -Ay carajo, cómo se supone que le voy a hacer, no me voy a mover, no le vaya a dar un codazo, o bueno, sería increíble que la mamá pensara en acomdar al niño del lado del papá. Parece que me leyeron el pensamiento, seguí leyendo, luego dormité, me desperté ante la pregunta: -¿Gusta agua?

Ya despierta, escuché a un ángel que reía, me cambió el semblante, me reí con él, así rompí el hielo, de pronto ella me preguntó: - ¿Vives en Tijuana?, respondí afirmativamente e indagué sobre su origen, me contestó - No, no somos de Zacatecas, lo que pasa es que nos acaban de quitar la camioneta...

Blanca y Joel, viven en Chicago desde hace varios años, allá nació Salvador, vinieron a pasar las fiestas decembrinas en Jalisco, apenas hoy regresaban a la ciudad de los vientos, habían llegado a México por carretera, manejando su camioneta, misma que les tomó 5 años comprar. Salieron a las 6 am de Guadalajara de regreso a casa, a 30 minutos del aeropuerto zacatecano les dio hambre y decidieron parar a comer, Joel bajó primero, Blanca se quedó un rato en la troca poniendo cosas en la pañalera de Chava, miró hacia afuera y 3 tipos habían abordado a su esposo, ahora se dirigían al interior del vehículo, fue entonces que ella pensó, hasta aquí llegamos. Una cuarta persona, una mujer subió con ellos, los llevaron al monte, los despojarn de su automóvil, Joel pidió que respetaran la vida de su familia y que le permitieran tomar la leche de su bebé, puesto que era lo único que le importaba, se lo permitieron y aprovechó para agarrar sus documentos. Blanca escondió el celular, luego lo tiró, pero le quedó la preocupación de que encontraran números de teléfono de sus familiares, pues comenta hicieron mucho enfásis en sacarles información de familiares, ella inteligentemente les dijo no tenían a nadie, sólo al abuelo recién enterrado el viernes pasado. Los Zetas, como ellos los nombraron no les hicieron daño físico, pidieron un taxi, mismo que los condujo al punto donde nos conocimos. Les ofrecí un aventón a la garita, no lo aceptaron, así como mi celular, decidieron tampoco usarlo, no sé si por desconfianza o yo que sé, les dí mi número celular, por si necesitaban algo, quedé sorprendida con su tacto, sin mencionar el encanto provocado por la sonrisa de Sebas.
Decidieron buscar un vuelo a Chicago lo antes posible, sigo pensando en ellos, quiero que todo les salga bien, así como al resto de paisanos que vienen a ver a sus familias.
Deseo vialidades seguras, qué triste ser libre en un país tan hermoso como mi México y estar preso, sin poder salir por miedo.
El miedo no me va a ganar.

Tuve un hogar

Mi primer depa en Mexicali/2009-Día de mudanza
He vuelto a Tijuana, esta ciudad tan bizarra y espléndida que ha sido mi albergue durante 15 años (sin contar el tiempo que me he ido), aquí están mis padres, hermano, amigos y perros, una casa en donde hay un lugar llamado "mi recámara" con ropa, zapatos, una cama vieja pero mía, recuerdos, muchos de estos... esta madrugada, me siento anormal y recordé el único hogar en donde me he sentido yo, completamente independiente, sin ganas de mover un dedo, de enfermarme, dormir todo el día, estar ahí nada más echada con mi serie favorita de fondo.

Estoy a 3 días de entrar a los 28 en el 28 del 2 del 2011, un lunes, como cuando nací, seguro por eso me siento así, pensativa, reflexiva y bien mierda, porque ando buscando ser feliz, porque así soy yo, contenta siempre, pero resulta que un día me levanté y "feliz" se había ido de noche sin decir adiós y aquí ando yo, toda alborotada buscándolo. Me fui al sur del norte, buscando respuestas, obtuve algunas, faltan otras tantas, tengo ganas de no tener dudas, de llegar a mi departamento como en el 2009, abrir la puerta y ver el vacío de mi hogar, con pocos muebles, pero muchos sueños, y poder decir, hoy no lavo los platos.

martes, 15 de febrero de 2011

Vetagrande

Se dieron las 10 en punto, escuché algo a lo lejos, no sabía que era, pero no paraba, cuando de pronto me percaté... claro, era el despertador de mi Iphone, argh, maldición. Lo apagué. Volteé hacia la pared y volví a dormir hasta el mediodía. Abrí los ojos, no me leanté.
Las 13 ya, la urgencia "matutina" de vaciar la vejiga me obligó a ir al baño... ring, ring, ring... -Flor, creo que te hablan.
F- Hola.
O- Hey qué onda, habla Oli.
No sé por cuánto tiempo hablamos, me sentí feliz, siempre esa ancla tijuanense llamada amigos me pone en ese mood.
Ni modo, tengo que ir a correr, hoy serán 15 kilómetros. Ya estaba en mi cabeza, me cambié, tomé el kit y me fui rumbo a La Bufa, al llegar al entronque, viré a la derecha, fue curioso el recorrido de hoy, además de muy largo, les cuento.
Iba corriendo sobre el boulevard cuando escuché un "ánimo", era un corredor que me iba pasando, y como cortesía respondí el saludo con una sonrisa y pensé lo padre que se siente encontrarse a locos como uno. En el ascenso, iba escuchando Black Eyed Peas, últimamente me laten bastante para entrenar, ya cruzando el periférico me encontré a un ciclista, ay de nuevo la sensación satisfactoria de compartir el camino, él bajo, luego volvió a subir, nuevamente a bajar, siempre sonriéndome. Más hacia arriba pasó una patrulla de federales, saludando, lo cual me parece normal, a mucha gente le da por saludarme cuando me ve corriendo, más si lo hago con shorts (es la verdad), subieron, bajaron, otra vez de subida y se me emparejaron, sólo vi unos labios moviéndose, me quité los audífonos y esto fue lo que escuché:
Federal- Señorita, la ando cuidando eh.
F- Ah ok, gracias.
Federal- Lástima que ya me voy, tenga cuidado.
F- Ok, gracias.
Avanza unos 3 metros, frena y:
Federal- ¿Señorita, me puede dar su número para saludarla otro día?
Sólo moví la cabeza junto con el índice derecho en señal de no, me crucé frente a ellos y me fui corriendo rumbo a Vetagrande.
Al completar los 5k saqué el gel energético, me supo horrible, no llevaba agua, así que de a poquito me lo fui chupando, ahora tomando un descanso después de tanta pendiente, fue en el break que decidí llegar hasta Vetagrande, siempre me había quedado con las ganas en los entrenamientos del año pasado, total, caminaría y correría, ¿qué tanto es tantito?
Llegué a los 10k, sin contar lo caminado, no lograba arrivar a mi destino, por fin lo logré, ah claro también me ofrecieron ride más de 5 veces, una patrulla de seguridad pública indagó si me esperaban en algún lugar, sólo dije que estaba entrenando, me recomendaron precaución.
Cuando llegué a Vetagrande me senté afuera de la tiendita de la gasolinera, compré una botella de agua de medio litro, porque no me alcanzaba para la de litro, entonces me cayó el 20, y ahora cómo me regreso, ja, a veces la brillantez no es lo mío, pues ahí iba yo, ya deshecha, acalorada, con los pies inflamados, a correr y caminar.
Llegué a los 16k y ya no corrí más, sólo sé que me tomó más de 4 horas regresar a casa mi abuelita en el centro de Zacatecas, veamos como me va mañana.

sábado, 5 de febrero de 2011

De vez en vez

El corazón parece una tuna cardona, roja, roja, muy roja, con cobertura espinada, repleta de semillas, memorias que ahí son guardadas, testigos de nuestro paso por la vida. De pronto llega alguien, cuchillo en mano, corta, pela y, de un bocado, ahora la mitad, pasa a ser de aquel, una mordida... el corazón está entregado, así como si nada, porque de vez en vez, nos damos cual tuna al caminante.
Cardona(Nopalera en La Quemada, Zac.) foto: Flor Cervantes

lunes, 24 de enero de 2011

Viaje al pasado PARTE I

El primer día de noviembre ocurrió un sismo de 6 grados en la escala de richter, dejando destrucción tras los 3 minutos de duración y sus respectivas réplicas, todavía a un mes del acontecimiento había noches en las que el cuerpo me temblaba y el miedo me evitaba conciliar el sueño, la mente no descansaba, el cuerpo lo resintió, una tremenda bronquitis se hospedó, no se fue sino hasta después de un mes. Todo lo anterior afectó mi rendimiento, mi notoria sonrisa se fue de vacaciones, sin decirme a dónde, yo desesperada anduve preguntando por ella, mi capacidad vital, esfumada, las 20 vueltas en la alberca eran difíciles de lograr, los 10k en el parque, simplemente de muerte, las salidas nocturnas suspendidas, eso sí, las llamadas de los amigos nunca faltaron, al igual que los múltiples ofertas de parte de ellos, todas con la intención de hacerme feliz. Mi familia siempre al tanto para ayudarme a salir del abismo en el cual había caído y a pesar de ver a los socorristas tirándome cuerdas yo no quería ascender, estaba cansada, exhausta, sin ganas de nada, sólo de dejarme morir ahí en ese gran hoyo.
La semana previa al término del 2010 compré un boleto de ida a Zacatecas, nunca había adquirido un pasaje sólo de ida, a esas alturas no tenía respuestas, sólo interrogantes con múltiples alternativas.
El 01 de enero partí de Tijuana, sin emoción, sólo una maleta llena de ropa negra, ni siquiera me di cuenta de ello sino al llegar a mi destino. Al estar en la casa de la abue, nadie me preguntó nada, todos respetaron mi silencio, tal vez se me notaba en la cara la tristeza, me veían con lástima, con lo que a mí me molesta eso, es el peor de los sentimientos, parecía un pedazo de mierda.
Un día en una de mis caminatas por el centro de la capital zacatecana entré a la oficina de turismo con la firme intención de recibir orientación para viajar y conocer mi estado natal, me regalaron unos mapas, platiqué un poco con el chico que me atendió, quien seguro pensó que yo era una turista. Apenas hoy a casi 25 días de mi llegada empiezo a creer lo escrito en mi acta de nacimiento.
Hice unas llamadas, mi maleta, y, un sábado a las 7 pasadas de la mañana tomé un camión rumbo a Aguascalientes, al llegar a la central camionera el frío y la soledad se apoderaron de mí, mas algo salió, fui al baño, me vi en el espejo, me puse bonita, ya estaba lista para llegar a Apulco.
Justo al subirme al "omnibus" que me llevaría a mi destino escuché el primer "güerita"(no me gusta ser llamada así), comprendí que no era nada malo ni despectivo, me dejé llevar, el conductor me ponía nerviosa, no me dejaba de ver en todo el camino, lo preocupante era su distracción, no quería un accidente. Pasamos por Teocaltiche, debí preguntar dónde estábamos, mi memoria de la infancia no es la mejor, apenas si tengo recuerdos. Al llegar al crucero de Apulco me dice el chofer: Güera, ya llegamos, aquí es, a ello repliqué:
- Me dijeron que sí entraba.
- No güera, no entra, si me hubiera preguntado a mí yo le digo.
- No hay problema, gracias, buen día.
Me bajé en la carretera al igual que otras dos señoras provenientes de Teocal, gracias a ellas supe que pasaba una combi, tuve suerte, en cuanto crucé el camino iba pasando el transporte, me subí y 3 kilómetros después ya estaba en la glorieta frenta a la iglesia del pueblo.
- ¿Cuánto le debo?
- 4 pesos.
Glorieta e Iglesia de Apulco, Zac.
Saqué mi celular para marcarle a mi papá, pues me había acordado de él durante todo el trayecto, como niña de papi me puse sentimental, hasta se me hizo un nudo en la garganta, estaba parada entre el Centro de Salud y el ex Jardín de Niños donde mis padres hicieron sus respectivos servicios sociales y se conocieron, claro y a unos pasos de mi antigüa casa.
Caminé a la tienda de mi tío Armando, con miedo de no conocer a nadie, al entrar vi a un señor haciendo cuentas con un vendedor, no podía ser nadie más que al tío que YO andaba buscando, me preguntó una muchacha: en qué le podemos ayudar, yo dije: vengo con mi tío Armando, entonces él volteó y me presento a la "muchacha", Norma, esposa de mi tío David, hicimos click enseguida y me hospedaron en su casa por el fin de semana.
La primer parte de mi viaje había concluído, el cómo tras 15 años de ausencia había llegado ahí, a San Pedro Apulco, Zacatecas, rancho de mi infancia, un minicosmos de los olvidados y siempre recordados.
Los vestigios de un gigantesco árbol que veía desde mi ventana de los 6 a los 12 años.

En esta iglesia fui a misa durante varios años, canté en el coro, comulgué y estudié catecismo.


Escudo de Apulco en las escaleras de la Presidencia Municipal, cuna de caciques al estilo Ley de Herodes.

Kisco del pueblo, donde tocaba el pandero en la banda de Apulco.

jueves, 21 de octubre de 2010

A 2,500 metros de altura

La cordura regresó a mí en junio del 2010, con el la disciplina entró por la puerta grande y los excesos fueron disminuyendo, debo decir que muy a pesar, siendo intensa como yo, lo mucho, exagerado y grande son sinónimos del nombre de pila. Me resigné. Cambié. Volví a hacer uso de un talento infundido guardado junto con las medallas obtenidas años atrás. Desempolvé y me aventuré a levantarme temprano todas las mañanas para correr, tras conquistar mi primer medio maratón, no fue suficiente, deseé como sólo lo hace quienes han experimentado el sabor de la larga distancia.
Primero entró la idea de correr un triatlón, por unas y otras no fue posible. Me adentré más a ese mundo recién descubierto por mí, al ir a comprar artículos deportivos a REI, tomé una revista, de esas gratis y un día cualquiera tras mi corrida matutina, la empecé a hojear. Ahí estaba el anuncio a color en una plana en medio de tantas hojas con letritas, fotos y gráficos, pero mis ojos se detuvieron ahí, el botón en mi cabeza fue apretado con fuerza al percatarme del nombre de mi dilecta ciudad Los Ángeles al lado de la palabra "Rock", vaya combinación, había encontrado mi próxima carrera, The Los Angeles Rock 'n' Roll Half Marathon, october 24th... ahí estaba, metiéndose como aire hasta convertirse en idea. Al final la metamorfosis ocurrió, ya era una convicción.
Tan sólo pasaron dos semanas de descanso tras el Medio Maratón Bicentenario de Tijuana cuando yo me dispuse a reincorporarme a recorrer el Parque de la Amistad de lunes a viernes antes de ir a trabajar, los sábados me daba por irme a ver a dónde.
Transcurrieron los meses, el 7 de octubre tomé un avión a mi natal Zacatecas, la Bufa me extrañaba y yo a ella, fueron 10 días de dulce andar entre árboles, carros, nopales llenos de tunas, fauna silvestre, rocas y nubes, muchas nubes, cantidades rebasadas sólo por mis pensamientos.
Ya estoy en Tijuana, esperando ansiosa el domingo 24 de octubre, hoy 21 tramité mi permiso para viajar a L.A., quiero disfrutar al máximo cada kilómetro y llegar a la meta con mi mejor atributo, una sonrisa.
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