viernes, 15 de septiembre de 2017

Tijuanense since 1995

Llegamos a Tijuana hace 22 años, mi papá ya tenía unos meses por acá y la distancia no nos hacía bien a ninguno. Dejamos la casa de Apulco, mis perros, Bethoven y Pinky, se quedaron en casa de la abuelita Chelo, sólo trajimos lo que cupo en las maletas.

Lloré a solas durante meses, aquella libertad de las calles de mi infancia fueron truncadas y me encarcelaron en un departamento del Módulo 1 de Otay, fui a la Escuela Secundaria Técnica No. 15, recuerdo ir sólo a un cumpleaños, nada de fiestas, nada de ir a hacer la tarea a casa de mis amigas. Los padres que todo lo pueden y hacen magia con lo que tienen, lograron muy pronto mudarnos a la casa de la Xicoténcatl Leyva, también en Otay. Ya en la nueva casa tuve mi propia recámara y a Jazz, mi primer pastor alemán. Papá seguro me veía triste y me dio tregua cuando le llevé el primer 7 de mi historial académico, en realidad fueron dos, el primero en Industria del vestido y el segundo en Educación Artística. Era paradójico pues yo desde niña aprendí a coser gracias a mis abuelitas y sabía mucho de arte a mis 12 años de edad.

Mi Tijuanita, como te quiero, decía papá. Aquí hicimos la vida que no imaginé cuando me sentaba ante el enorme ventanal de mi cuarto en la Minero Roque No. 16, creí sencillo esto de hacerse grande: naces, creces, vas a la escuela, te enamoras, te casas, tienes dos hijos y un perro, compras lo que se te antoje y mueres feliz de viejito. Tijuana me abrió las alas, Tijuana me enseñó que para ser feliz no es necesario seguir ridículas fórmulas, Tijuana no es celosa ni envidiosa, le gusta verme partir y celebra conmigo cuando me va bien, también llora conmigo cuando estoy triste. Mi Tijuana son mis padres, amigos, las calles que he corrido con olor a tacos y luego a porquería, los aviones ruidosos que he aprendido a anular, mi hogar con Joel donde vemos el cielo a diario, los taqueros que me conocen como la güerita, mi entrenador de atletismo, mi trabajo y mis perros.

Tijuana, gimme a break, suéltame poquito para ver qué más hay allá afuera.

jueves, 31 de agosto de 2017

¡Ah qué la chingadita!

¡Ah que la chingadita! Se nos fue el doctor pero no su recuerdo. 6 pinches años sin su hermosa voz, sí con groserías, porque él así hablaba.
Efrén cumpliría 65 años de edad el próximo 15 de diciembre, a esta hora ya se habría levantado o estaría de regreso en casa luego de una cirugía por la madrugada. Lo hubiera invitado a desayunar para platicar el plan de nuestra siguiente carrera, no sé si estaría casada o soltera, de cualquier forma él encontraría la manera de sermonearme: Flor, es mejor que ya tengas hijos, o quizás no.
¡Qué ganas de escucharte cantar! De sentir tus besos en mis pies cuando me veías acostada viendo tele en la sala, a mí me parecía rarísimo que te acercaras con tal devoción a hacerme un cariño, mi menonita decías. Nunca me aproveché de tu cariño.
Tu partida no fue la que arregló nuestra tormentosa relación, fueron las levantadas a las cinco de la mañana todos los días, los desayunos post-entrenamiento, nuestras terribles peleas porque pocas veces estuvimos de acuerdo, tu amor fue el que curaba todo, no las medicinas, era el shampoo de cariño que me propinabas con besos en la frente, la cabeza, las manos, los pies y esos abrazos que me diste incluso a la fuerza para hacerme entender que eras mi padre y me amabas.
Papá ya no lloro a diario.

lunes, 31 de julio de 2017

Mi primera medalla


Me preguntó Julio: ¿Anhelas con todo tu corazón mejorar? Con un nudo en la garganta como cuando papá me regañaba por un 9 en Química contesté sí. Pasaron dos semanas antes de enfrentar mis rebasadas dos horas en el medio maratón, no todo fue pérdida, en el camino recuperé fuerza y perdí algunos kilos, también perdí el miedo a cruzar el 21k de Tijuana sin papá en la meta, eso sí que estuvo rudo.
Correr es una actividad individual, el entrenador rió y dijo, pareces una escuincla de 13 años y con argumentos me arrancó el enojo arrastrado a lo largo de esta última semana. Acordé/acordamos correr el Rosarito-Puerto Nuevo y correrlo bien antes de volver a pensar en pódiums, maratones y ultras, porque la vida es esto, cuantiosos sinsabores con sus pequeñas dosis de felicidad que habremos de disfrutar sin cuestionarnos tanto. Así termino mi lunes, el día favorito de la semana porque representa la oportunidad de volver a empezar, con la idea de leer a Raúl González e ir por mi primer medalla, esa que está guardada en casa de mi mamá, la que gané a los 14 años en una carrera de 3 kilómetros en la Delegación de Otay, fue un primer lugar por cierto, planeo colgarla en mi depa y verla a diario como un recordatorio de cómo me he forjado mi apodo en la pista y que hasta mis lesiones me gustan.

domingo, 30 de julio de 2017

Emilio, ya todos te conocen

Emilio murió un jueves de julio, tenía 29 años, casado, originario de Chiapas, de oficio albañil. Murió mientras esperaba el camión, permaneció parado mientras el aliento se le escapaba por el costado derecho ante la mirada de varios. Emilio intentó sentarse, lo ayudaron apenas como quien quiere acariciar un perro callejero con sarna, nadie se quitó la camisa o se rompió las ropas para cubrir la herida del recién apuñalado. Rodearon al chico, unas mujeres se acercaron más, una de ellas sacó un suéter de la bolsa y se lo colocó a Emilio bajo la cabeza, un gesto amable seguido de rezos que invocaban a dios ¡levántalo señor! cuando mis rezos pedían la ambulancia para detener la hemorragia y mantener con vida a Emilio.
Murió Emilio, su mujer de nombre Nayeli se enteró de lo ocurrido por facebook, acudió al Hospital General para recibir un listado de requisitos para reclamar el cuerpo en el Servicio Médico Forense.
Grabaron a Emilio desde un carro, vimos a los ojos a Emilio a través de una pantalla, me arrepentí de haber visto el video, me indigna pensar que de no parecer un hombre de orígenes humildes, quizás alguien habría tomado su mano, cubierto la herida o llevado al hospital más cercano. Emilio era moreno.

lunes, 5 de junio de 2017

Solicitud de apoyo = Ahorita no joven

Hace un mes redacté una carta dirigida a la regidora de Juventud y Deporte solicitándole apoyo para 8 atletas, todos medallistas que han estado en competencias locales hasta nacionales, jóvenes entre 15-23 años de edad dedicados a estudiar y a entrenar, la mayoría con excelente historial académico. La carta iba firmada por todos, la respuesta fue pedirnos la carta igualita pero dirigida al IMDET, organismo que no logra ni tener prendida la luz del CREA para que los tijuanenses puedan ejercitarse. No mandamos la carta, en cambio les compré chocolates y empezamos nuestra propia campaña de recaudación de fondos para costear sus cuotas de gimnasio.
Una amiga muy bien intencionada me comentó: Si quieres se la mando a una amiga que es regidora. Claro que sí, le contesté. Me mandó su respuesta en la que detalla que ningún regidor (ni los del PAN) tienen acceso a la partida de Gasto social y sugiere poner una hoja de datos por cada muchacho. Lo que más me llamó la atención no fue lo de la "partida" sino que no leyó completa la carta, pues al final vienen las semblanzas de todos los "muchachos".
¿Qué puedo esperar de mis regidores si no son capaces ni de leer completa una carta?
Por cierto, ya vendimos 10 cajas de kit-kats, gracias a todos mis amigos, ciudadanos que pagan sus impuestos y valoran el talento deportivo, por su apoyo. Nuestra meta son $11,200 pesos para cubrir las cuotas de 8 atletas por lo que resta del año.
En Tijuana no nos conformamos con hacer nuestra parte, nos gusta dar el extra para tener una ciudad más bonita y sentirnos orgullosos cada vez que decimos, ¡soy tijuanense!

jueves, 1 de junio de 2017

Número equivocado



Los últimos días de cada mes me entristecían, ya no, hasta se me olvidan. Mi papá se murió un 31 de agosto, lloré cuando me robaron el día de mi boda un lip gloss que él me regaló, cuando cambié el celular y ya no pude leer sus mensajes de texto, también cuando regresé al Hospital del Carmen por una infección estomacal de Joel. Mientras buscaba un número de teléfono me topé con un tal Leonel Barrios, seguro le llaman todavía para decirle: Doctor, ¿puede venir a la Clínica "tal" a dar una anestesia? y Leonel molesto les contesta: No, no es el número del doctor Cervantes, dejé de llamar.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cooper a 2,500 msnm

Cuando Julio me avisó que era tiempo de hacer la prueba de resistencia, sentí que el estómago se me volteaba, las piernas empezaron a temblar como cuando estoy a punto de tomar el micrófono en algún evento y el bloqueo mental me orilló a poner pretextos durante una semana. Estaba acostumbrada a que me obligaran a hacer ese tipo de pruebas y seguía al pie de la letra lo que me pedían sólo por cumplir, pero ese no es el estilo de mi entrenador, fue paciente hasta que llegó el 5 de mayo del 2011, a unas cuantas semanas de iniciar nuestro recorrido juntos, y dijo: Cuando estés lista.

Ese momento en el que estás esperando el balazo de salida en las competencias de pista es comparable a eso que cuentan pasa antes de morir, atraviesan la mente a toda velocidad toda clase de recuerdos y pensamientos fatídicos u olímpicos. No era una carrera mas yo sentía que de esas vueltas dependían los días por venir.

A los 12 minutos y la señal de has terminado, caminé muy lento hacia Julio y Memo, repasé mentalmente las vueltas a la pista y a contar con los dedos porque la cabeza estaba ocupada en la recuperación. Registré 2,490 metros a 2,500 msnm, así nació Cooper y mi regreso intermitente al atletismo.

viernes, 27 de enero de 2017

Boicot a los incongruentes

No dejaré de consumir productos de origen americano, en todo caso revisaría las etiquetas de la ropa para investigar cuánto le pagaron al niño de 8 años para coser mis jeans de 80 dólares y si vale la pena enriquecer a empresas que atentan en contra de los derechos fundamentales de los menores. 


Nos quejamos de los maltratos a nuestros connacionales y jamás volteamos a la frontera sur de México donde a diario se cometen actos atroces en contra de migrantes de Centro y Sudamérica. Ni qué decir de todos esos conocidos que se expresaron tan mal de los haitianos llegados a Tijuana, cuestionando su salud, ¿de verdad no se dan cuenta lo racistas y miserables que nos escuchamos?


Es difícil ser congruente y no dejarse llevar por el bombardeo de información de fuentes hechizas y que tomamos por buenas en redes sociales. 


Comprar productos mexicanos sólo porque a alguien se le ocurrió que la respuesta a las estupideces de Trump en contra de nuestro país era un boicot "comercial" me parece ridículo. Comprar lo hecho en México porque creemos en nuestra gente, la calidad de los productos y que representan la mejor oferta, eso sí es algo que respeto. 


lunes, 9 de enero de 2017

El gasolinazo "de miedo"



¿Cuál es la mejor forma de no sentir miedo? Para mí es estar informada y prevenir riesgos.
Antes de que terminara el 2016 ya sabíamos que subiría la gasolina, también supimos del desabasto en otras regiones del país y decidimos tomar precauciones para no llegar a la desesperación, ¿funcionó? Sí, esto es lo que hicimos:
     1.- Leímos prensa y comprobamos la veracidad de las notas, mi regla es que el video o la foto sea real (lo googleo, con lo del gasolinazo aparecieron fotos de otros países e incluso videos) y que aparezca en varios medios, también hago búsqueda en twitter para saber qué dicen los usuarios del lugar del que se hace mención.
    2. Llenamos el tanque el 31 de diciembre a las 4pm.
    3. Hemos utilizado el auto sólo para lo indispensable, trabajo y comida.
    Al día de hoy no hemos tenido que hacer largas filas para cargar gasolina, nuestro plan B era cruzar a San Diego a llenar el tanque, también caminar. Entiendo que por las necesidades de cada quien esto varía, no está de sobra tener un plan alterno y entender por qué hay desabasto y también el origen de las manifestaciones, si son pacíficas ¿o no? ¿si son disfrazadas o reales?
     La nota que les comparto es un análisis sobre la propagación del pánico en redes sociales, cosa tan simple que hasta algunos de nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos contribuido a sembrar el miedo porque cualquiera puede publicar en facebook, twitter o reenviar mensajes en whats app.

NOTA: 

Así es como se sembró el pánico en redes sociales tras el gasolinazo


domingo, 18 de diciembre de 2016

Voto abierto y obligado

Los mexicanos dejaron de votar porque las fronteras ideológicas entre un partido político y otro son inexistentes, da igual votar por verde, azul, rojo, amarillo o morado. Al llegar a Baja California me sentí privilegiada y ansiaba llegar a la mayoría de edad para votar, creía que mi voto sí contaba y que sería parte de la decisión colectiva de quién administraría mi comunidad, ahora me parece una ilusión.
En Tijuana hubo un tiempo en el que los ciudadanos hablaban bien de los gobiernos panistas, del avance gracias a su forma tan humana de operar, eso también es parte de la historia. Los índices de participación ciudadana son preocupantes - para algunos - no marca diferencia alguna tener credencial para votar o no, pues aún cuando salimos a votar somos minoría y los candidatos ganan con 'poquitísimos' votos, gana quien mueve más gente, quien hace los mejores amarres con sindicatos, gremios de transportistas y burócratas, el voto libre y secreto ya no es una garantía en mi país, aquí el voto vale 200 pesos presentando foto de la boleta marcada.
La administración de Juan Manuel Gastélum nos acaba de mandar un claro mensaje, las prioridades del trienio son responder a sus amarres previos a su elección 'libre y democrática', no atender la problemática que cualquier ciudadano puede ver aún sin estar atento a la prensa todos los días. Señor Alcalde, si no sabe qué quieren los tijuanenses, por favor lea los comentarios en redes sociales, súbase al transporte público pero no para que le tomen foto, mande a sus hijos a caminar tres cuadras al este de la ciudad para que le cuenten en qué condiciones se encuentra esa zona o pase por las banquetas de la zona dorada (si es que las encuentra), haga el experimento de vivir no con 6 mil, con 8 mil pesos al mes para que tenga claro cómo se vive en esta frontera, pida prestado un carro para que baje de su camioneta y recorra desde Playas hasta el Blvd 2000 pero no olvide llevar a su asistente para que le vaya dictando notas. Si le parecen ideas descabelladas, búsqueme, con gusto le doy un recorrido con la única condición de que no lleve guaruras ni cámaras.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Chrome Sparks y la música como religión


Por fin fui a la iglesia, no a misa precisamente sino a un concierto de música electrónica, ¿eso cuenta?
    La enorme cruz del lugar estaba asegurada de forma horizontal contra el techo y las imágenes religiosas cubiertas con cortinas, hasta cerveza vendían. Cuando entramos al lugar, Billy, Joel y yo nos volteamos a ver, la gente se había sentado en la alfombra alrededor del "escenario", me dio la impresión de que estaban en realidad hincados o haciendo oración al estilo musulmán. Roland Tings era como esos pastores apasionados, se movía al ritmo de sus sintetizadores y los presentes asentían con la cabeza mientras que con la mano sostenían su cerveza. Y así hasta que terminó el set.

     Cuando empezó Chrome Sparks la gente se paró, nos paramos, mantuvimos la distancia como quien sabe que en las iglesias uno no puede estar tan cerca del cura, pastor o guía espiritual, Jeremy Malvin hizo un gesto con la mano derecha, ¡venid a mí! ¡bienaventurados los hijos de los 90's, colados y amantes de la música electrónica! Dimos un salto al mismo tiempo los de enfrente, nuestro líder volvió a decirnos con la mano acérquense más, escuchad de cerca lo que les voy a tocar, y nos colocamos justo enfrente de Jeremy y la batería de Billy DeLelles.
El "servicio" continuó su curso, la evangelización musical estaba dirigida para los nuevos, una pareja en primera fila que fue a ver al baterista y que de Malvin sabía muy poco, un hombre y una mujer de los 80's en busca de paz espiritual. Salió DeLelles, con el primer movimiento de baqueta nos sentimos menos viejos, reconocimos sonidos explotados por otros géneros, luego de ese momento no paré de bailar, a veces enfocada en las ondas electrónicas y otras en el "pum pum pum" de la batería.
Chrome Sparks, Billy y Jeremy, los dos de blanco y con bigote, el uniforme reglamentario de la gira. I've never played in a church before, this is fucking cool.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Adiós querido Loki

Loki the Corgi


Cuando nos mudamos a la casa en Otay mis papás me compraban revistas cada que íbamos a la Comercial Mexicana a surtir el mandado de la semana, elegía una de perros, a veces dos, todo dependía cómo me hubiera ido en el bimestre, la regla era llevar el 10 o perder los pocos privilegios con los que contaba a los 14 años. Al llegar a mi habitación leía la revista de inicio a fin, recortaba los perros que más me gustaban como quien colecciona estampitas y llena su álbum, la pared de atrás de la puerta era mi orgullo, estaba completamente llena de perros, cuando por fin estaba a solas y echaba el seguro, me acostaba en la cama con la luz encendida y recitaba de memoria la familia a la que pertenecía cada can. Alguna vez reacomodé la cama y al darme cuenta que era difícil ver mi colección la regresaba a su sitio original.
     En mi habitación no hubo pósters de Flavio César, ni de Mercurio, mucho menos de esas bandas de las que hablaban los más durotes de tercero y que a veces hacía como que conocía para quedar bien con Erick, Jesús o Toño. En mis paredes siempre hubo perros, los torsos desnudos o las cabelleras de los chicos de las boy bands no me movían nada, esas calenturas que aquejaban a varios las tenía muy apaciguadas por miedo a que mis papás me regañaran, me salí del carril algunas veces pero muy a escondidas e incluso ahora me da miedo confesarlo, no vaya a ser que el Dr. Cervantes resucite y se vuelva a morir.
     Mi amor hacia los perros continúa, puedo pasar horas viendo videos de cachorros, de perros de cualquier raza porque como dice mi prima Jacqueline, no hay perro feo, yo a todos los quiero. Sigo a varios en facebook y agradezco que sus dueños compartan por aquí las gracias de sus compañeros, fue así que conocí a Loki, un corgi que aparecía en mi timeline y me ponía de buenas, este lunes nos dejó a sus seguidores con el corazón un poco apachurrado, se fue a otra dimensión en donde espero que conozca a mi perro Bethoven.

El cuerpo no pide, exige

Este fin de semana no hicimos nuestra salida larga reglamentaria, el cuerpo no pide, exige. La programamos para este lunes a las 6am, pero el insomnio me golpeó duro anoche a pesar de que estaba cansada, así es la mente, más poderosa que cualquier músculo del cuerpo.
     Estamos a 5 semanas de correr el medio maratón de Los Ángeles y sé que si fuera el próximo domingo lo correría sin nervios, a un ritmo digno de esas pendientes entre altos edificios y en silencio. Me he enfocado en mi bienestar mental primero y luego en el físico, puedo asegurarles que por primera vez no me ha costado cruzar la barrera de los 15k y que me creo más cerca de los ultras aunque todavía sea un sueño derivado de "De qué hablo cuando hablo de correr". Ahora cada que corro, al menos una vez en la travesía digo en voz alta, ¡cómo me gusta correr!
      Los kilómetros me han dado lo que más he querido en esta vida, sin los entrenamientos aquellos de las 5am no habría sido posible el acercamiento con mis padres que tanto anhelaba, el dolor, este tipo de dolor une, compartir la ruta, cruzar una misma meta convierte las diferencias en asuntos más llevaderos y en el mejor de los casos a enmendar errores. Correr me llevó a Zacatecas, a Joel , que ahora es mejor corredor que yo, a la literatura, me regresó a Tijuana y ha sido la constante que me ha sacado de la cama cuando creía que no había razones para seguir. La fuerza de mi mantra para mover las piernas, cabeza, corazón y piernas.

lunes, 12 de septiembre de 2016

El corredor no tiene memoria

Cooper post long run


Corres tus 19k, te sientes poderosa, cierras como NO es recomendado porque NO es una carrera, es entrenamiento. Te tomas la foto, esa que será el recordatorio de lo bien que te sentiste al terminar, sigues haciendo show como si hubieras ganado la de oro porque crees que ahora sí superaste tus miedos a la barrera de los 18k. Te subes al carro, todo bien, y al bajar sientes que pisas clavos, así que haces de todo, ahora sí sigues las recomendaciones, el baño, hidratación, comida, masaje de pies y piernas, aspirina, duermes 10 horas. Te levantas y quieres correr otra vez.

miércoles, 31 de agosto de 2016

A 5 años de aquel adiós

Me dijo un amigo que con los años uno ya no se entristece en el aniversario luctuoso del padre, que por el contrario te acuerdas de momentos que te hicieron pasarla bien, le contesté que ansiaba llegar a eso y a los 35, preguntó por qué, mi papá decía que a esa edad es cuando uno realmente empieza a madurar y a comprender mejor el mundo. Tal vez esto no aplique para todos, quiero llegar y comprobar cómo será para mí, por lo pronto me conformo con no olvidar que hace cinco años todos mis sentidos fueron puestos a prueba y aquí sigo, intentando honrar a mi padre y acordarme de los momentos que nos hicieron tan felices.
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Luego de varios días de llorar por mi perra que se había extraviado, llegó papá con un cachorrito de apenas 3 semanas, rescatado de una ranchería cercana a Apulco, le pusimos Bethoven, lo bañé y le hice una cama con algodón que tomé de la farmacia de mis papás sin permiso, no entiendo cómo es que no me regañaron, por el contrario me alentaron a cuidar al recién llegado, el desamparado venía de una casa en la que apenas había comida para la familia y los perros no eran parte de ella, su madre al estar tan desnutrida no daba la suficiente leche para toda la camada, por eso el cachorro llegó estreñido y encima de todo con pulgas y garrapatas. Para cuando terminamos de acicalarlo, el vínculo entre nosotros era ya muy fuerte, al grado de compartir mi bicicleta, Bethoven se acomodaba o yo lo acomodaba, ya no recuerdo si fue idea suya o mía, en el tubo superior. Ahí íbamos los dos por las calles del pueblo, si quería una paleta compraba dos, una para cada quien. Andaba libre y en cuanto escuchaba mi llamado llegaba corriendo a mi lado, si corría él aceleraba el paso y así se iba ajustando a la velocidad de mi caminar, era como una extensión de los ojos de mi padre, mi perro siempre me cuidaba, se convirtió en mi mejor amigo cuando ya nadie quiso jugar con la hija del doctor, porque así son los adultos, le meten ideas a los hijos y marginan a las niñas como yo, mi error era ser familiar del máximo opositor político del entonces alcalde. Mi vida ya estaba decidida y mi papá haría lo que fuera por no verme llorar.

jueves, 25 de agosto de 2016

El último mensaje


Me puse a buscar el último mensaje que me mandó mi papá, por aquellos días tenía un iphone 4, whats app todavía no era el hit y el imessage muy pocos lo usaban, así que fue un SMS común y corriente. No lo encontré, se quedó en mi primer smartphone.
    Su texto decía algo sobre la vida comparada con el maratón, me lo mandó porque creyó que había salido huyendo de Tijuana, de su ciudad que tanto quería, la verdad era cercana pero huir no era precisamente lo que yo hice en febrero del 2011, salí rumbo a casa de mi abuelita Chelo a encontrar la paz en su patio lleno de pájaritos y macetas.
    Quiero acordarme bien de esas líneas, ya no puedo, he iniciado la etapa del olvido, esa a la que tanto le temí desde el día que mi padre salió envuelto en una sábana de la casa de Otay y sabía que por más que intentara jamás podría escuchar su voz hermosa ni sentir sus abrazos. Me prometí ya no estar triste, ya no recordar ese 31 de agosto, puros intentos y puras palabras.

jueves, 11 de agosto de 2016

Mi México durante las Olimpiadas 2016

Esta semana los acontecimientos locales e internacionales me han incitado a contrastar mi realidad como habitante de un país tercermundista y la de quienes habitan en las naciones más poderosas del planeta, para mí es como cuestionarme si haber tenido otras oportunidades en mi familia me habría llevado a tal o cual lugar, es un ejercicio meramente lúdico como los muchos que suelo hacer para no quedarle mal a mi signo zodiacal, ya saben, el más soñador de todos, piscis.
Cada cuatro años me emociono con las olimpiadas, es lo único que me conmueve en materia deportiva, en especial el atletismo. Esta emoción producto de la hermandad olímpica, las historias extraordinarias como la de Yusra Mardini y de sentir que 205 países sí pueden convivir en paz me fruncen el ceño de felicidad incontrolable, de angustia o tristeza no nada más por lo que veo en mi tableta sino por todo lo que imagino hay qué hacer para llegar a ese momento decisivo en la vida de cualquier ser humano que aspira a plantarse sobre la cumbre del Olimpo.
Ya enteramente emocionada me olvido por unos días de que en México tenemos al presidente que todos los mexicanos, sí que todos los mexicanos merecemos, y que aquí ya no es como en la época de nuestros padres, donde estudiar era sinónimo de bonanza y éxito, también se me olvida que seguir las reglas tampoco te lleva a ganar mejor ni a formar una familia, que aquí el más chueco llega más pronto y que la filosofía de los jodidos radica en "si no tengo palancas no me dan la plaza o no entro a la Universidad". Hago como que se me olvida y hago un intento por enfocarme en la técnica, la dificultad, disciplina, en esos rostros que me dicen tanto como la más hermosa obra de arte, pero no me olvido, no logro concebir que aún no llego a los 35, esa edad en la que mi papá me prometió que empezaría a entender mejor el mundo, este al que me dio la bienvenida y me dictó reglas para todo y yo me sigo cuestionando, ¿tantas reglas para qué?

domingo, 22 de mayo de 2016

Huele a flores

Les pedí elegir un nombre para su equipo, en él estaba la esencia de las participantes o tal vez el eco de mi nombre por toda la sala, quizás papá me ayudaba aún cuando ya le había pedido que se fuera, su presencia siempre me ponía nerviosa, por eso le dije que ya no quería que fuera a verme a la pista, era de mala suerte verlo en cada vuelta, la ansiedad crecía luego de la séptima. 

Caminé entre las mesas preguntando sus nombres, las flores rojas, se escuchó un quejido a varias voces, ¿qué pasó? ¿cómo se llaman ustedes?, flores naranjas, ¿ustedes?, florecitas, seguí, orquídeas, las carismáticas, las comunicativas, arcoiris, mariposas. Todavía es primavera. 

sábado, 21 de mayo de 2016

No hay olvido

Mientras manejaba hacia el este de la ciudad el recuerdo de mi padre me recorrió, ahogué el sentimiento en un intento por mantener la vista sobre el camino, solté la pregunta en voz alta ¿cómo que estás muerto? solía esperar la respuesta. 
    Escasos cinco minutos antes de empezar el taller con mis nuevos clientes, la encargada se para a cambiar la música en spotify, era papá deseándome éxito en la voz de Serrat, no hay respuestas, saludos sí.


lunes, 11 de abril de 2016

De toros, política y apasionados

¿Qué será más importante, pelearse por si las corridas de toros deben o no ser legales en México o saber quiénes son los candidatos a la alcaldía de Tijuana?
Me sé de memoria todos los argumentos sobre el por qué no saben quién gobierna o nos va a gobernar, desde a mí no me importa la política hasta "todos son lo mismo", ¿cómo saber qué es "lo mismo? si el ciudadano común y corriente no sabe lo más básico, cómo argumentar, cómo opinar, cómo decir YO AMO TIJUANA, si no me involucro al menos informándome y yendo a ejercer mi derecho constitucional de votar, es como decirse enamorada del esposo y no saber cuál es su color favorito, qué le apasiona, qué adolece.
¡Qué ganas de una mejor Tijuana y un gobierno a la altura de esos tijuanenses apasionados!
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