martes, 21 de julio de 2009

Blvd de la muerte

Desde el pasado 18 de mayo comencé la aventura diaria de transitar por el ya conocido Blvd. de la muerte o como otros le conocen el Blvd. 2000. Creía que eso de muerte era por los encobijados que los narcos iban a dejar, pero ese lunes supe que también se referían a los perros y gatos atropellados, qué digo, embarrados y esparcidos hasta casi desaparecer en el pavimento, o cual fue mi sorpresa al ver gente correr tooooodos los días, madrugada, mañana, tarde y noche por la transitada vialidad, debo aclarar que hay unos cuantos puentes peatonales, pero para qué utilizarlos si en México nos agobia subir algunas escaleras, es mejor arriesgar la vida con un niño de la mano o en carreola, total, así somos los mexicans.
La semana pasada en particular me asombré en mi trayecto de regreso a mi hogar, había una mujer en pleno sol a 30˚C tirada a la orilla de la carretera, cobijada y con una fijación por no estar descubierta, no pude evitar voltear a verla y ahí siguió por varios días, no, no hice nada, tal vez por el rencor que le agarré a la gente de la calle desde que aquel hombre sin piernas me escupió en la mano en Mexicali.
Hoy fui a Ensenada y de regreso por el Blvd 2000 vi una gran mancha rojiza, seca, como sangre, de mi lado derecho en la cuneta un caballo tirado, inerte, ya muerto.
¿Qué más voy a ver?

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...